Ántoni Gutiérrez-Rubí llegó el lunes por la mañana a la sede del Gobierno porteño en Parque Patricios a paso cansino, con la mochila colgada al hombro y sus característicos anteojos con cristales en círculo. Es un hombre moderado, con conocimientos en filosofía y cine, simpático y de bajo perfil. Da gusto tomar un té con […]
