La frustración expresada por la sociedad con la política en general sigue creciendo. En 2001 miles de ciudadanos salieron a la calle pidiendo «que se vayan todos». Fue un grito casi unánime de desesperanza. El compromiso de los dirigentes era que para preservar la Democracia era necesario imprimirle un valor moral a la actividad política, […]
Crecen los desequilibrios
