Tras los primeros instantes de dolor por la derrota en la final del Mundial frente a España, la gente -no sólo los argentinos- tomó dos posturas diferenciadas. Por un lado, aquellos que racionalmente aceptaron el segundo puesto porque el equipo europeo simplemente había jugado mejor; por otro, los que empezaron a buscar elementos para sembrar sospechas con una idea machacante: “Algo pasó”. No será […]
