En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, cuando el ajuste pegaba de lleno en el bolsillo de los argentinos, había dos datos económicos que las encuestas diferenciaban claramente. Uno, negativo, confirmaba que la gran mayoría de la población percibía su situación peor que el año anterior. Pero otro, positivo, mostraba que el grueso de los consultados confiaba en una mejora. Hoy ya no. […]
