Javier y Karina Milei vivieron la última semana un episodio desconcertante: el disenso de los obsecuentes. Los propagandistas libertarios que reportan a Santiago Caputo descubrieron que Roma tampoco paga adulones cuando se quedaron afuera del reparto de candidaturas en Buenos Aires. Perdieron contra un tropel de políticos profesionales, de esos que les habían enseñado a repudiar. Al patalear en las redes sociales […]
