La analogía del cuerpo con el auto -aunque trillada- es muy gráfica. Desestimar las luces que indican fallas y no ir al mecánico a tiempo puede derivar en un desperfecto mayor y, en última instancia, en la fundición del motor. El «tablero» de nuestro sistema cardiovascular también da señales mucho antes de que aparezcan fallas severas, como […]
