Categorías
Noticias Política

Ajuste versus ‘plata en la calle’, el debate que marcará el pulso del Frente de Todos

Mientras los tres socios del Frente de Todos lanzaron la orden a su tropa de imitar el silencio impartido desde lo más alto de la alianza para ponerle un freno a la crisis interna, la próxima discusión se topa con el equilibrio fiscal anunciado y la frase “no vamos a gastar más de lo que tenemos”, que aún resuena en el oficialismo después de la conferencia de Silvina Batakis. En este debate se juegan la próxima elección. 

La ministra y su equipo llevan casi dos semanas buscando la manera de ordenar las cuentas. En charlas informales se reconoce la necesidad de un “ajuste”, pero oficialmente se habla de “equilibrio”. Más allá de su denominación, los primeros anuncios de Batakis entran en pugna con la necesidad de un oficialismo al que le queda un año para aliviar la economía del votante que le exige estar mejor que a fines de 2019, cuando Mauricio Macri dejó el gobierno. 

¿El Gobierno puede ganar en 2023? Las voces en el oficialismo son dispares

Dólares en el Central y pesos en la calle”, dice Sergio Massa sin ocultar la necesidad de llevar al Gobierno hacia ese camino del que hoy está lejos. Dice que es la  fórmula para ganar la elección. La unidad dejó de alcanzar hace tiempo. Ahora hay que buscar una reversión del “plan platita” que generó tanta polémica en la elección de 2021, aunque tampoco haya alcanzado. CFK coincide. 

¿El Gobierno puede ganar los comicios presidenciales? Las voces en el oficialismo son dispares. Van desde que las elecciones del próximo año están perdidas, pasando por los que aseguran que aún hay tiempo para cambiar las expectativas de la gente, hasta los que dicen que es momento de concentrar la fuerza en el territorio bonaerense que no volverán a entregar. 

Las voces más pesimistas llegan desde el Frente Renovador, aunque se arenga a sus militantes a continuar dentro del FdT. Nadie se puede mover, no solo porque su líder tiene atado su futuro al funcionamiento de la alianza, sino también porque no es momento de perder cajas políticas y la vitrina de la gestión para competir. En cambio, los más optimistas son los que hoy están alrededor de Alberto Fernández y el propio Presidente, sea o no candidato a reelegir. 

Los que ya apuntan a la provincia de Buenos Aires son los kirchneristas. Aunque cuidado: hay quienes se entusiasman con una radicalización del escenario electoral y con la figura de CFK como candidata. También se imaginan a un Mauricio Macri compitiendo, algo que les da la posibilidad de pensar que aún se puede triunfar en una presidencial. Un escenario distinto al que calculan en la oposición dirigentes como Horacio Rodríguez Larreta, quien no se incomoda con la aparición del ex presidente. Cree razonables sus movimientos, ya que necesita llegar con volumen político y poder a la  discusión de las candidaturas del PRO, pero estima que llegado el momento no peleará por ser él quien encabece la boleta presidencial del espacio.  

Camino a 2023. Para llegar a la elección, el Frente de Todos debe aún atravesar poco más de un año de gestión. Y esta es la próxima discusión que acordaron dar Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa una vez que Batakis y su equipo atiendan las urgencias. Entre lo poco que trasciende de las conversaciones que mantuvieron en las últimas semanas, la economía es el único tema que se pone en discusión. En el oficialismo admiten un avance en la posición del Presidente, que hasta hace un mes se negaba a abrir el diálogo por el rumbo que debía tomar su gobierno y se encerraba en la quinta de Olivos los fines de semana con Martín Guzmán para decidir las medidas. Fue en ese momento en el que la vicepresidenta y el titular de la Cámara de Diputados comenzaron a “gobernar” desde el Congreso con proyectos económicos que incomodaban al Ejecutivo.

Alberto Fernández desconfía de Cristina Kirchner. ¿Hasta cuándo durará la tregua si no se hace solo lo que ella quiere? Imposible de predecir. 

Aseguran que esa etapa se terminó con la renuncia de Guzmán, el diálogo abierto entre los tres socios y una ministra que habla también con ellos tres. Toda iniciativa estará coordinada. 

Pero la desconfianza aparece de inmediato. Sus socios temen que Fernández escuche, pero no avance en el mismo sentido de lo que acuerdan. No sería la primera vez que pasa, y la vicepresidenta lo detalló en una de las cartas que escribió: después de la reunión que mantuvieron tras la derrota electoral, la titular del Senado se fue convencida de que se harían cambios inminentes en el gabinete. Pero los movimientos no llegaron y CFK debió presionar a su compañero de fórmula con renuncias públicas encabezadas por el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro. 

A la vez, Fernández desconfía de Cristina Kirchner. ¿Hasta cuándo durará la tregua si no se hace solo lo que ella quiere? Imposible de predecir. 

En esta nueva etapa, además de que Massa se sentó a la mesa de discusión, también podría oficiar de mediador en lo acordado. Hay un hombre muy cercano a Fernández que dice que las conversaciones entre el Presidente y la vice deberían estar presenciadas por un escribano, ya que cada uno se va con una idea distinta de lo charlado allí. 

“En estas dos semanas dejamos de declamar públicamente lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer para definir un camino, ahora nos vamos a sentar cada uno con nuestras propuestas”, coinciden en el Frente de Todos. Lo que se está discutiendo en la mesa en la que se sientan Fernández, Kirchner y Massa se mantiene bajo total hermetismo. Todos se miran de reojo y que no se filtren datos es la primera demostración de un avance en el funcionamiento de la alianza. Sobre todo, para la vicepresidenta, la única de los tres que nunca cuenta los detalles de sus conversaciones privadas.

Si hay algo que amalgama al Frente de Todos es el rechazo a Mauricio Macri: tras el sobreseimiento que recibió el ex presidente en la causa que indaga escuchas ilegales a familiares de víctimas del ARA San Juan, distintos representantes del arco oficial salieron en sintonía a criticarlo y dispararon dardos contra la Justicia.

Uno de ellos fue el titular de la AFI, Agustín Rossi, quien consideró que el fallo “engloba” las tareas de inteligencia realizadas por la AFI en “una cuestión de seguridad del presidente de la Nación” para pronunciarse en beneficio de Macri.

“Es imposible de creer que ese colectivo de familiares, que era altamente vulnerable desde el punto de vista psicológico, pudiese atentar contra la seguridad presidencial”, dijo el funcionario de aceitado vínculo con Alberto Fernández sobre la decisión de la Cámara Federal porteña.

En ese sentido, mencionó que “le hicieron espionaje a una mujer de 30 años con dos hijos chiquitos llorando por la pérdida de su padre”, y afirmó que “la responsabilidad de Macri” en la causa por el espionaje ilegal “era indubitable”.

Germán Martínez, presidente del bloque de Diputados, fue otro de los integrantes del espacio que cuestionó la decisión judicial con las siguientes palabras: “Es un escándalo el fallo y también es sugestivo por la vinculación innegable de Macri con los integrantes de la Cámara Federal, y previo a la feria judicial de invierno”.

Y el ministro de Justicia, Martín Soria, identificado con el kirchnerismo, no ahorró conceptos contra el fallo. “No lo sobresee la Justicia: lo salvan sus amigos. Cuando no son los camaristas que trasladó ilegalmente, son los jueces que entraban a escondidas a la Rosada”, expresó, repitiendo el mensaje que había dado el día anterior. 

En medio de la tregua entre los principales referentes del Frente de Todos, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, encabezó el viernes por la noche un encuentro del Frente Renovador en el que pidió unidad y hacer silencio. Además de aclarar que no dejarán el frente oficialista, se analizó la situación política y  se escucharon críticas a Martín Guzmán.

Massa, que esta semana volvió a participar de una reunión a solas en la quinta de Olivos con el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner, reunió en un club de San Fernando por más de cuatro horas a los principales referentes de su espacio.

Estuvieron el ministro de Transporte, Alexis Guerrera; el presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Juan Ignacio de Mendiguren; el presidente de Arsat, Matías Tombolini; y los intendentes de Villarino, Chascumús, San Fernando, San Andrés de Giles, entre otros.

Massa habló durante el encuentro y también lo hicieron el resto de los participantes, a modo de análisis de la situación actual del país y del Frente de Todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *