Categorías
Noticias Política

Catalán le apuntó al presupuesto legislativo

Una de las propuestas en las que insiste LLA en Tucumán es reducir el porcentaje de gasto dentro del presupuesto general que tiene la Legislatura.

La cifra multimillonaria que tiene asignado el cuerpo deliberativo genera resquemores en muchos críticos que ven que en la provincia hay un déficit en obras públicas en general. La Madrid es testigo anualmente de la falta de obras hidráulicas, los caminos secundarios y terciarios están en malas condiciones, por eso hay alumnos y docentes que no tuvieron clases por no poder llegar a los establecimientos educativos.

Las condiciones en las que se brindan clases en las escuelas públicas también es otro aspecto que remite al presupuesto de la Legislatura. Desde LLA sostienen que bajando el presupuesto disponible para ese poder habría una masa de recursos que podrían tener otro destino dentro de la golpeada geografía provincial.

El presidente de LLA Tucumán, Lisandro Catalán, sostuvo que actualmente el Poder Legislativo tucumano representa casi el 4% del presupuesto provincial, más del doble del promedio nacional, y propuso bajarlo al 1,1%.

También en su momento el libertario hizo mención a otro holgado presupuesto, el del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, que tiene disponible para este año 22 mil millones de pesos. En manos de un oscuro político como Fernando «chizito» Juri.

“Hoy la Legislatura de Tucumán representa un costo del 3,9% del presupuesto provincial. Nosotros proponemos llevarlo al 1,1%, que es el porcentaje promedio de todas las legislaturas del país”, afirmó Catalán a través de redes sociales.

El presidente de LLA en Tucumán sostiene que el presupuesto del que dispone Tucumán si se reordenaran las partidas presupuestarias el resultado socioeconómico sería otro. Según sus manifestaciones públicas se podrían llevar a cabo muchas obras públicas que sirven para mejorar la calidad de vida de las personas y para optimizar la transitabilidad de la producción.

En Argentina no hay ninguna Legislatura que tenga una participación tan alta dentro del gasto público total. El promedio no llega al 2% del presupuesto total de gastos. Tucumán duplica en todos los casos a los parlamentos provinciales.

“En Tucumán el gasto público está mayoritariamente destinado al gasto político. Los políticos en las últimas décadas se miraron el ombligo a sí mismos y destinaron como prioridad los recursos a todo lo que está relacionado con su propia actividad”, manifestó Catalán.

Otras de las observaciones es que en Tucumán con 24 mil kilómetros cuadrados, la provincia más chica del país, hay 19 municipios y 93 comunas rurales. Estas estructuras político administrativas sobrecargan a las espaldas de los contribuyentes. El gasto de funcionamiento es elevadísimo. La política es muy onerosa para los tucumanos.

Por eso plantea Catalán, que hay que repensar el gasto público, no puede mantenerse con los mismos parámetros con el que está confeccionado actualmente, hay que destinar más dinero a obras públicas y poner la prioridad en los vecinos y asignar menos fondos para el funcionamiento de estructuras políticas de dudoso beneficio para la sociedad.