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España. Polémica por un libro que retrata a Felipe VI como un rey con un loco deseo por otros hombres

Resulta difícil imaginar que Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y de Grecia, más conocido como Felipe VI, es un rey dividido entre el poder y un loco deseo por otros hombres.

A diferencia de su padre -el incontenible rey Juan Carlos, quien le dejó el trono en 2014-, los españoles creyeron, hasta ahora, que Felipe nunca se había salteado ni un renglón del libreto que la Casa Real había escrito para él.

Y aunque no existen evidencias de lo contrario, la circulación de un libro sobre sus supuestos amoríos secretos con empresarios y artistas famosos acelera las pulsaciones de la charla en los bares.

“Los novios de Felipe VI: La corona y los hombres que pasaron por su vida” es una crónica sin el mínimo rigor científico que consume páginas entre la biografía no autorizada y el morbo de la prensa de chimentos macerada sobre especulaciones.

Su autor se llama Joaquín Abad y se presenta como “periodista y editor de decenas de publicaciones digitales”. “Fui director de La Crónica en Almería y de El Caso. En la actualidad soy CEO de Cibeles Group (una empresa de medios y contenidos)”, se define Abad.

El catálogo de las amistades íntimas que el libro de Abad le adjudica a Felipe, quien se casó en 2004 -cuando era príncipe de Asturias- con la periodista Letizia Ortiz, perfila a artistas de alta exposición como los cantantes Miguel Bosé o Alejandro Sanz.

“Ha tenido una colección de amigos y de amigas. Creo que ha tenido más amor con los amigos que con las amigas. Se siente más a gusto con los hombres”, afirmaba Abad en una charla por YouTube hace ocho meses.

Porque su libro no es una novedad editorial. Se publicó en septiembre del año pasado y pasó sin pena ni gloria hasta que, en estos días, despertó la curiosidad morbosa de los españoles.

“Los novios de Felipe VI es un retrato íntimo y sutilmente provocador del hombre que creció entre los silencios de Zarzuela, marcado por una madre sola, un padre ausente y una corona que exigía descendencia, no libertad”, lo promociona la cadena de librerías La Casa del Libro, donde un ejemplar cuesta 23,75 euros.

“Ha tenido aventuras con chavales más jóvenes que él”, dice Abad sobre Felipe, de 58 años y un metro noventa y siete.

El rey, que habla siete idiomas y participó como deportista en los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92, mantiene amistades con compañeros del colegio Santa María de los Rosales, donde estudió. Allí conoció a los hermanos Fuster, Álvaro y Ricky. Álvaro, hoy empresario, fue, además de compañero de banco de Felipe, testigo de su boda con Letizia. Su hijo Álvaro es ahijado del rey.

Abad describe a Fuster como un pilar fundamental en la biografía emocional de Felipe VI e insinúa que fue su gran amor.

“Siempre estaba contenido -lo define Abad respecto de los presuntos enamoramientos del rey-. Creo que nunca se desmelenó del todo”.

El Felipe más vulnerable a quedar prendado de figuras públicas, según Abad, fue el de los años de principado. Por entonces habría tenido relaciones con el diseñador de alta costura Lorenzo Caprile o el empresario Borja Vázquez.

El libro apuesta a agrietar la “arquitectura de la ejemplaridad” a la que Felipe VI le dedicó buena parte de su vida pública desde que Juan Carlos abdicó: mientras el rey emérito encarnaba, a ojos de sus súbditos, el desbordamiento y la opacidad, Felipe VI quiso presentarse limpio y honesto.

“Se lo estudia todo”, comenta un funcionario que participó en algún viaje con el Felipe jefe de Estado. “Serio, responsable y disciplinado”, son los atributos que mejor definen su tarjeta de presentación.

No es la primera vez que el bajo perfil del rey Felipe es detonado por rumores. En febrero de este año, el programa Intrusos, de América, aseguró que mantenía una relación con Juliana Awada, recién separada del ex presidente Mauricio Macri.

En España nadie le dio crédito al disparate. “Un romance entre el rey Felipe VI y Juliana Awada: la historia del bulo (mentira) de la televisión argentina”, titulaba la prensa local.

Según “Los novios de Felipe”, el matrimonio con Letizia Ortiz es pura pantalla detrás de la cual, cada uno lleva una intensa y tormentosa vida sentimental y sexual. En junio de 2024 Clarín conversó en exclusiva con Jaime de Burgo, ex amigo y ex cuñado de Letizia, quien asegura haber sido el gran amor de la reina.

“Fue larga la relación que mantuve con Letizia, antes y después de Felipe”, confesó De Burgo a Clarín.

“La nuestra no fue una relación de amantes -aseguró-. El amante sería él, en todo caso. Quiero decir Felipe. La nuestra fue una relación de compromiso, duradera, exclusiva, planificamos nuestro futuro juntos y quisimos formar una familia.”

Como sucede cada vez que algún miembro de la Corona protagoniza algún escándalo, verdadero o inventado, la Casa Real se cose la boca y permanece en silencio hasta que pase el vendaval. Ni afirma ni desmiente.

En la web de Maldita.es, especializada en la verificación de lo que se publica y en la lucha contra la desinformación, sobre la frase que afirma “El escritor Joaquín Abad asegura que el rey Felipe VI es homosexual”, Maldita aclara: “Este contenido no fue aún investigado por nuestro equipo”.