El día que se cumple el primer aniversario de la muerte del papa Francisco, Javier Milei rezó en la iglesia del Santo Sepulcro, que se erige en la Ciudad Vieja de Jerusalén y es considerada epicentro y santuario central de la fe cristiana.
El Presidente llegó a las 10:09 (hora de Argentina), vestía traje negro corbata azul con puntos blancos, y estuvo acompañado por Karina Milei -secretaria General-, Pablo Quirno -canciller- y Juan Pablo Mahiques, ministro de Justicia.
Adentro de la tumba de Jesús, Milei encendió una vela conmemorativa en memoria del primer Papa argentino.
Y a continuación, el jefe de Estado hizo un minuto de silencio en tributo a Francisco.
Antes de abandonar la Iglesia del Santo Sepulcro, Milei escribió un mensaje personal de respeto y reconocimiento hacia la figura de Su Santidad. Francisco no compartía sus ideas económicas, pero siempre rescató su honestidad intelectual.
La delegación presidencial fue custodiada por la Policía Federal y las fuerzas de seguridad de Israel. Milei y su comitiva llegaron caminando por el barrio cristiano, y fueron recibidos por el fraile argentino Marcelo Cicchinelli, Guardián Superior del Convento de Santa Catalina, en la Basílica de la Natividad de Belén.
A la salida del Santo Sepulcro, la custodia israelí le pidió al presidente una foto de recuerdo. Milei dijo que sí, y después saludó a un niño que tenia una bandera de la Argentina.
Pero el tributo de Milei a Francisco no terminó en la Tumba de Jesús. Cuando llegó al hotel, el presidente posteó en X un texto que recuerda su primer encuentro en el Vaticano.
La historia es circular.
A principios de febrero de 2024, Milei visitó Israel por primera vez y después viajó a Roma para participar de la canonización de Mamá Antula. Eso ocurrió el 11 de febrero, y ese día el Papa ratificó su corazón inmenso.
Milei había maltratado a Francisco durante la campaña electoral, pero poco le importó cuando lo vio en la Basílica de San Pedro: desvío su silla de ruedas, cruzó todo el recinto, y lo abrazó como si fuera un amigo de la infancia.
El Presidente siempre recuerda ese momento, y se emociona. Por eso utilizó esas imágenes en su posteo de X.
