Mientras el Gobierno posterga su salida a los mercados internacionales de deuda tras conseguir garantías para hacerse de financiamiento a menores tasas, las provincias se ven presionadas para acelerar sus colocaciones.
Las limitaciones fiscales que las atraviesan presionan para que se concreten las colocaciones para hacer frente a los vencimientos todavía exigentes que enfrentan.
La caída en la recaudación de impuestos nacionales tiene su correlato con lo que ocurre en las provincias, también cayó la recaudación de impuestos provinciales. Doble caída.
Cuando la Nación recauda menos entonces se produce un efecto cascada, coparticipan una menor cantidad de recursos que golpean las finanzas provinciales, que tiene un gasto inelástico en un gran porcentaje.
