Categorías
Noticias Política

Causa Cuadernos: el jueves declara José «bolso» López

“Cristina es muy vengativa” fue una de las expresiones que se escuchó durante las audiencias de lectura de las acusaciones que llevaron a la ex Presidenta a juicio oral en el caso Cuadernos. Aquellas palabras pertenecen a la confesión de José López como imputado colaborador. Este jueves, en la etapa de declaraciones el ex secretario de Obras Públicas subirá al estrado. Los cuadernos con los detalles de las coimas y el conocimiento de Cristina Kirchner sobre el mecanismo de recaudación son algunos de sus aportes al caso.

La expresión fue la manera que eligió el ex funcionario en 2018, cuando declaró ante el fiscal federal Carlos Stornelli como arrepentido, para explicar por qué no había dado mayores detalles sobre los bolsos con 9 millones de dólares que había tratado de esconder en un convento. El relato explicita las horas previas, la entrega del dinero y su afirmación: “Es obvio que creí que el dinero era de Cristina y que quien estaba enviando a Fabián era ella, y por eso le hice caso”.

Con la declaración del exsecretario de Obras Públicas y la de los empresarios Marcelo Marcuzzi y Juan José Luciano, esta semana se dará inicio a las 43 indagatorias que el Tribunal Oral Federal 7 (TOF ) -integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli- comenzará a tomar en el transcurso de mayo. En este debate interviene la fiscal general Fabiana León.

El juicio oral y público que comenzó el 6 de noviembre del año pasado, juzga a la expresidenta y a 19 exfuncionarios, dos de sus choferes y 65 empresarios por “liderar, organizar o conformar –de acuerdo con cada caso– una asociación ilícita que, entre 2003 y 2015, recaudó dinero de distintas empresas de los sectores de la construcción, energía y transporte, a cambio de beneficiarlos con la adjudicación de contratos estatales”.

Este jueves, José López deberá declarar sobre sus propias afirmaciones, que según la justicia fueron claves para desentrañar el circuito de coimas a través de la Cámara de la Construcción, con la cartelización de la obra pública vial.

El esquema era el siguiente: 19 empresas se reunían en distintos lugares para elegir qué proyectos querían quedarse, se distribuían los contratos antes que el gobierno kirchnerista lance la licitación pública. Después, ese listado se enviaba a Vialidad Nacional, a través de José López, para “ajustar los valores”, es decir: para aplicar en el monto, la coima. La misma, según el costo del contrato, y si había anticipo financiero o no, oscilaba del 3% al 20%.

El financista Ernesto Clarens dijo que en este circuito se llegó a mover más de 30 millones de dólares. Era él el responsable de cambiar las coimas, que se abonaban en pesos, a dólares.

Cuando fue el momento de leer las acusaciones durante el juicio -bajo la modalidad virtual-, con Cristina Kirchner conectada desde su arresto domiciliario, se escucharon los aportes realizados por López como imputado colaborador. Se llegó al punto de los bolsos con 9 millones de dólares que sin éxito buscó esconder en junio de 2016 en un Convento de General Rodríguez. López mencionó a Fabián Gutiérrez y a las “órdenes de Cristina Kirchner”.

El relato inició de la siguiente manera: “Antes de la muerte de Daniel Muñoz se comunicó conmigo Fabián Gutiérrez, quien fuera secretario de Néstor y de Cristina de absoluta confianza de ambos, y que quería hablar conmigo. El encuentro se llevó a cabo en el hotel NH conocido como City Hotel, no recuerdo la fecha pero si puedo decir que fue unos días antes del 14 de junio. En esa oportunidad Fabián me manifestó que debía cambiar de lugar un dinero, no me manifestó la suma exacta pero supuse que se trataba de una suma grande. Conversamos un rato al respecto y barajamos lugares posibles, pensé, pero no le dije, en el convento donde a la postre lo llevé”.

La cronología se reconstruyó con estos datos: El 13 de junio en la noche tarde “se presentaron de parte de Fabián tres personas que me dejaron los bolsos que fueran posteriormente secuestrados, y se fueron. Yo estaba sumamente nervioso y paranoico tanto que más tarde -no recuerdo exactamente la hora- cargué el dinero en el auto así como el arma y me dirigí al convento donde lo que sucedió es de público conocimiento”.

No fue la única orden que recibió de esas personas. José López contó que “antes de eso cuando estaban las personas que me trajeron el dinero me hicieron tirar al río todos teléfonos que tenía, menos los que me secuestraron porque esos eran personales míos”.

Por aquellos hechos, el ex funcionario se encuentra condenado por enriquecimiento ilícito.

“Deseo ahora explicar el motivo por el cual no fui más preciso en algunas circunstancias en mis declaraciones anteriores: lo hice por temor”, dice en su confesión del caso Cuadernos, sobre la que deberá declarar esta semana.

Se le preguntó a quién se refería, y respondió: “Por temor a Cristina Kirchner, persona muy vengativa a quien conozco hace mucho tiempo. Como dije, temor a ser descubierto o delatado, temor sobre mi vida y la de mi familia. Quiero aclarar que cuando me contactó Fabián sin ninguna duda sabía que los mensajes u órdenes que vendrían con él provendrían de Cristina Kirchner, mas allá de que Fabián hiciera referencia a la mujer de Muñoz”.

Volvió a referirse al temor manifiesto, y añadió: “No le tengo miedo a él sino al contacto que él tiene, que es Cristina. A ella le temo porque es vengativa. Por ejemplo, cuando a Daniel Varizat se le cayó un edificio en Río Gallegos cuando estaban hormigoneando, y justamente él era el Director General de Obras Publicas, Cristina había dicho anteriormente respecto de esta persona “hay que meterlo preso a ese hijo de puta”. A Cristina la vi actuar”.

Dijo en ese sentido, que “Fabián Gutiérrez era funcional a los dos a Néstor y a Cristina, pero en ese momento la única viva era Cristina, la plata era de la recaudación, no sé donde estaba antes de que me la trajeran. Si me llamaba Fabián era porque Cristina así se lo había indicado, Fabián era Cristina. Yo me preguntaba en ese momento porque me habían elegido a mí”.

Fue en ese contexto donde deslizó otro concepto: “Es obvio que creí que el dinero era de Cristina y que quien estaba enviando a Fabián era ella, y por eso le hice caso. Fue así como me dirigí al convento, y sucedió todo lo que es de público conocimiento”.

López también confesó sobre una entrega de dinero en el departamento de Cristina Kirchner: “En el mes de julio o agosto del año 2007 se hizo una entrega importante por la puerta principal de entrada del domicilio de la calle Uruguay. Ahí llevaron una valija con alrededor de 8 millones de dólares que era recaudación de obras viales, ese día hable varias veces con Muñoz (otro de los secretarios de los Kirchner, que recibía los sobornos en la casa de ellos). Esa entrega era para la campaña del año 2007. Cuando había campaña se exigían los anticipos en un solo pago y así se lograba juntar mayor cantidad de dinero. Esto era a requerimiento de Muñoz y de De Vido”.

Al detallar este aspecto, indicó: “Así se acumuló esa cifra importante. La persona que me explicó como era el sistema de recaudación fue De Vido, y me mando a coordinarlo con Muñoz, porque era solo con él, porque Kirchner siempre decía “La plata de la política es para eso, ni entre nosotros la hablamos”.

Este sistema siguió así “hasta que murió Kirchner. Hasta ese momento todo era mecánico, yo tenía reuniones con Wagner -titular de la Cámara de la Construcción- y él bajaba mis requerimientos. A su vez, siempre yo lo hacía bajo las pautas que fijaba De Vido. En el año 2010 con la muerte de Kirchner, se suspende todo y en enero de 2011, me llama la presidenta al despacho en Olivos, en el sector de la jefatura de gabinete, y me dice “podés ser parte del problema o de la solución” y me muestra el cuaderno que siempre escribía Néstor. Kirchner”.

Una vez más cuando se leyeron las acusaciones, se escuchó lo siguiente: “A Cristina le conté todo, que había un sistema de recaudación con las obras viales, le conté el mecanismo que en el resto de los sectores del ministerio lo conocía y que tampoco conocía el mecanismo del OCCOVI -el ente que controlaba a las empresas de peajes- hasta que se fue Uberti, y le aclare que después de Uberti no se recaudó mas en el OCCOVI. Creo que no me creyó y me mandó una auditoria que duró meses”.

José López volvió a referirse a la reunión de casi una hora con Cristina Kirchner. Dijo lo siguiente: “le conté todo lo que sabía, como era el mecanismo, que en el OCCOVI que dependía de Vialidad que a su vez dependía de mí, no se recaudaba, como ya dije. Esa reunión duró una hora aproximadamente. No me dio ninguna instrucción en esa reunión. Según tengo conocimiento, la operatoria de recaudación se detuvo por lo menos en cuanto a lo que a mí respecta”.

Eso cambió tiempo después. “Hasta que en el invierno del año 2011 viene De Vido y me dice que teníamos que retomar la recaudación para la campaña de 2011, y que mi contacto era Roberto Baratta. Mi relación con Baratta no era de amistad, él era el subsecretario de coordinación. El esquema era hablar con De Vido y chequear con Baratta”.