El exgobernador de San Juan y actual senador nacional rechaza la idea de que Kicillof sea el postulante «natural» del peronismo.
-¿Cuál es su mirada de este momento del Gobierno?
-Veo un estancamiento en la economía, que se suma a dos años en los que hemos perdido 25 mil empresas. Han cerrado dos mil panaderías, un dato sensible en términos de consumo, y con economías regionales absolutamente dañadas: yerbamate, tabaco, algodón, arándano… En San Juan la vitivinicultura está con el precio de hace tres años, el tema olivícola igual. Con el tomate, sale más caro producir acá que importar. Y no sólo es producto de las importaciones, sino de que no hay un plan para saber hacia dónde deberíamos ir. Hay que tener una planificación de lo que hay que importar y cómo hacer para que el productor siga produciendo. No hay modelo económico, es sólo plan de ajuste, y también está absolutamente dañado el poder adquisitivo de quienes tienen empleo. Eso afecta el consumo, la producción y el desarrollo de la economía.
-¿El peronismo advierte que puede recuperar la expectativa de volver al poder y en su caso aspira a ser uno de los candidatos a presidente?
-La sociedad pone al peronismo en ese lugar. Si vemos distintas encuestas, está Milei y está el peronismo. Para la sociedad el oficialismo es Milei y la oposición es el peronismo, y yo empiezo a recorrer el país. Ya lo he recorrido, pero ahora con otro matiz. Si encuentro volumen y condiciones, por supuesto que me gustaría ser candidato a presidente.
-¿De qué depende? ¿Cuáles serían esas condiciones?
-Hablo en términos generales. El peronismo está discutiendo nuevos liderazgos. En marzo presenté una carta en el PJ porque el Gobierno iba a intentar eliminar las PASO. Si consiguen el número, y ya no tenemos las primarias, el peronismo debería resolver las candidaturas a través de un proceso de internas abiertas, con nuevas características. Tuvimos una interna en el 88 entre Menem y Cafiero, en el 2003 el peronismo resolvió una interna en la elección general, en la que hubo tres candidatos. Ahora deberíamos darle un matiz de modernidad, con una interna abierta y por regiones, con distintas fechas y divididas en cuatro: noreste, noroeste, centro y sur. Es la única manera de fortalecer democráticamente el partido y el liderazgo. Los que se presenten, dos, tres o cuatro, legitiman al ganador.
-Los que rechazan esa posibilidad argumentan que ungir un candidato con anticipación lo expone a un posible desgaste. ¿No lo ve así?
-Los que pretendemos ser candidatos vamos a conformar equipos y establecer ideas para proponerle a la sociedad. El proceso podría ser el 10 de noviembre en el noreste, el 10 de diciembre en el noroeste, el 10 de marzo en el centro y el 10 de abril en el sur. Son seis meses instalando candidatos, planteando el país que queremos, y no es con tanta anticipación. Si Cristina está inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos, ¿de qué manera resolvemos el nuevo liderazgo? ¿Quién da las directivas para decir que tal persona tiene que ser? No se puede definir en una mesa. La única manera de construir un liderazgo es a través de la participación, en una PASO o una interna, con el voto popular.
-¿Usted tiene el aval de Cristina Kirchner para trabajar por su candidatura presidencial?
-No tengo el aval explícito, por lo que yo entiendo, y tampoco un veto. El aval no lo ha dicho ni públicamente ni a mí en privado, más allá de que yo no tengo tanto trato con ella. Hablo dos o tres veces al año. Tengo la percepción de que no ve mal que distintos candidatos de nuestro espacio empiecen a recorrer el país.
-¿La intención compartida es armar una alternativa al proyecto de Kicillof, que es el más instalado hasta el momento?
-No como alternativa a él, porque si no parece que es en contra de alguien. El peronismo es amplio y puede proponer distintas ideas. En la multiplicidad de candidatos podemos generar multiplicidad de ideas ante la sociedad para que pueda elegir con quién se siente más representada. Más que una alternativa a él, es hacia y a favor de la sociedad.
-Kicillof es un candidato casi natural al gobernar la provincia de Buenos Aires, aunque a la vez es un distrito complicado y más en este escenario econónico. ¿Qué mirada tiene de su construcción hacia 2027?
-Puede ser una ventaja y enseguida convertirse en una desventaja, pero es absolutamente legítimo. Si me ves caminar a mí y hay otros que tambien lo van a hacer, es porque también queremos ser una alternativa para proponerle a la sociedad pero su construcción me parece legítima.
-Para que el peronismo se presente como alternativa, ¿hasta qué punto pesan la disputa entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, y el fallido último gobierno del Frente de Todos?
-El peronismo está menos complicado de lo que todos creen, si somos inteligentes y proponemos alternativas para conectar con la sociedad, con las emociones, que es una de las falencias de Milei. El presidente tiene ocultas las emociones y la sociedad necesita candidatos que escuchen cuáles son las necesidades de la gente. En cuanto a la disputa no la conozco en detalle y de ser así deberían ser Axel y Cristina quienes lo expliquen. No quiero oficiar de intérprete.
-¿En 2027 en el peronismo tiene que haber un candidato del interior?
-Son procesos, ciclos que se cumplen. No es en contra de nadie, hago un análisis territorial. Las últimas tres presidencias, la de Macri, Alberto Fernández y Milei, que son de Capital, están llevando a que la sociedad ponga los ojos en el interior, que es el 62% del país y que va a querer tener su propio candidato. O es del interior o en todo caso va a ser un acuerdo entre Capital y el interior, con un equilibrio entre sectores.
-El peronismo no tiene un liderazgo definido. ¿Cómo y quiénes van a definir la estrategia electoral?
-Desde lo partidario el Consejo del PJ, que después tiene que llevar la decisión al Congreso. Ningún dirigente de los que yo he hablado se ha expresado en contra de que los afiliados o los que quieran participar en la interna lo puedan hacer. Ni en privado se animan a decir que no tiene que ser así.
-¿Hasta qué punto incidirá Cristina Kirchner?
-Es muy importante lo que ella va a expresar, nadie desconoce su trayectoria, pero en el Consejo y el Congreso también va a influir lo que piensa cada una de las provincias y las regiones. No se trata de minimizar la expresión de nadie, Cristina tiene un peso específico importante en lo partidario, pero es mucho más amplio.
-¿Cuál es su posición sobre la condena y la prisión de Cristina Kirchner? En caso de ser presidente, ¿la indultaría?
-No es un tema del que me puedo expresar, porque no es un pedido de ella. En las veces que he hablado en ninguna oportunidad me ha expresado ni una palabra en ese sentido. No está en el horizonte de ella y tampoco de la sociedad esa posibilidad. La sentencia judicial la discutió hasta donde pudo, le queda un paso más que son los organismos internacionales. No sé si lo va a utilizar, yo lo haría si estuviera en su lugar.
-¿Está a favor de eliminar las PASO? ¿Cómo va a votar la reforma electoral del Gobierno?
-Estoy a favor de que el peronismo defina su liderazgo en una interna. Este proyecto que presenta Milei es discutible, porque quiere eliminar las PASO, desfinanciar los partidos políticos y meter Ficha Limpia, que yo estoy a favor, lo implementamos en San Juan. Se puede decir no a las PASO, pero establecer un mecanismo para que los partidos diriman sus candidatos. Así como está el proyecto no es votable, salvo que haya mucha discusión y modificaciones.
-Usted en el Senado votó a favor de la reforma de la Ley de Glaciares, en ese punto coincidió con el oficialismo.
-San Juan tiene solvencia institucional, técnica y académica para definir qué glaciar o área periglacial deben figurar o no en el inventario. Como gobernador siempre dije que si las provincias son titulares de sus recursos naturales también deben ser las encargadas del cuidado medioambiental. Cuando Barrick derramó solución cianurada, en 2016, la provincia paralizó la actividad durante cuatro meses, cobramos 10 millones de dólares de multa y retomaron después de que hicieran un proyecto de reingeniería. Fue una mínima coincidencia con el oficialismo, no estoy de acuerdo en cómo tratan a la provincias, en que se paralice la obra pública, en la mirada del federalismo y la industria, lo que hacen con la salud, la educación y la seguridad. En el 99% no concuerdo. Puedo concordar con dos cosas, el equilibrio fiscal y la ley de glaciares. Pero tan importante como el equilibrio fiscal es discutir un modelo productivo, una matriz energética, un modelo educativo y no sólo un plan de ajuste.
-Tuvo posibilidades de ser candidato a presidente en 2019. ¿Por qué en ese momento no y ahora sí?
-En 2019 muchos dirigentes peronistas evaluaron esa posibilidad, pero yo nunca lo tuve en el horizonte. Llevaba un período en San Juan, tenía que haber un segundo. Hoy creo que sí hay una ventana, por mi experiencia, porque tengo el tiempo necesario para preparar equipos y armar la mejor plataforma para el país. Porque creo que la sociedad va a volver a generar cambios a nivel dirigencial el año que viene. Lo mío no es un análisis apocalíptico. Como está pasando en el mundo, los oficialismos duran cuatro años. La gente no está satisfecha con lo que está pasando y busca nuevos dirigentes. Hay una ventana, si uno construye y deconstruye algunas cosas.
-¿Qué cuestiones tiene que deconstruir el peronismo?
-Para mí uno de los problemas del peronismo es comunicacional. Milei nos ganó con el celular. La masividad de Milei estuvo expresada en eso. Ahora la heladera le va a ganar al celular. Hay un porcentaje que no tiene trabajo y el que tiene no llega al día 15 del mes. La cuestión del consumo y el poder adquisitivo va a ser el gran Talón de Aquiles de Milei y ahí a nosotros se nos abre una nueva oportunidad. En cuanto a la deconstrucción siempre goberné con equilibrio fiscal y eso es comprobable con los balances de los ejercicios. Lo tengo incorporado antes de que el Gobierno nacional actual lo pusiera en práctica, aunque para mí no es la forma. Para mí es equilibrio fiscal más calidad de vida. Milei en nombre del equilibrio fiscal ha paralizado desde la economía hasta las obligaciones primarias del Estado.
-¿Por qué está tan fragmentado el peronismo, con gobernadores opositores, otros del norte aliados al Gobierno y el peronismo cordobés como en una isla?
-Son los matices del peronismo. Algunos piensan que el curso de la economía tiene que ir para un lado, otros para el otro, o colaborar o no con el oficialismo en el Congreso, pero todos los que pensamos que el peronismo históricamente mejoró la calidad de vida de los argentinos vamos a estar juntos el año que viene contruyendo una alternativa para la sociedad.
-En el Senado el peronismo pasa por el momento de mayor debilidad desde la recuperación de la democracia, ¿a qué lo atribuye?
-Perdimos elecciones provinciales y eso obviamente afectó el número, pero a mí me parece que la foto de 2025, y eso que yo gané, ha sido una foto en la que la sociedad priorizó que no haya ningún tipo de alteración institucional. Que no haya caos. Esa foto, por lo que veo, hablo, escucho y siento, no se va a repetir en el 2027.
-¿Es posible construir una candidatura a presidente desde el Senado con el peso actual del peronismo en esa Cámara?
-Pudo Obama en Estados Unidos. Estos son los nuevos desafíos. Así como un día se eligió a una persona que no venía de la política y prometía cosas inalcanzables, como que íbamos a cobrar en dólares o a destruir el Banco Central. Ahora la sociedad va a elegir a alguien de la política que pueda mostrar experiencia y resultados. Los dirigentes tenemos que proponer futuro.
No es la primera vez que Sergio Uñac asoma como posible precandidato presidencial del peronismo. En los primeros meses de 2019, el entonces gobernador de San Juan visitó a Cristina Kirchner en el departamento de Juncal y Uruguay, cuando la exmandataria estaba tanteando dirigentes para enfrentar a Mauricio Macri. En aquel momento, también hubo una reunión con intendentes bonaerenses en la casa de San Juan, aunque antes de que la exmandataria nominara a Alberto Fernández el actual senador se había inclinado por ir por un segundo mandato en su provincia.
Cuatro años después quedó enredado en el intento fallido de ir por una nueva reelección, luego de haber sido dos veces gobernador y antes vice de José Luis Gioja, con quien terminó enfrentado. La Corte Suprema lo frenó en la semana previa a los comicios, lo reemplazó su hermano Rubén y ganó Marcelo Orrego, un ex peronista del partido Producción y Trabajo fundado por el empresario y ex senador Roberto Basualdo.
“Es contrafáctico pero, si tuviese que repensarlo, con el diario del lunes, no me presentaría. No modifiqué la Constitución, que habilita tres períodos desde antes de que yo llegara a la gobernación, pero ya no discuto, ya pasó”, se enfoca en el proceso electoral de cara a 2027.
Ahora Uñac percibe que se abre una “ventana” para su eventual proyección nacional, por la caída de la imagen de Javier Milei a partir de la economía estancada y los casos de presunta corrupción, y también por lo que considera un “ciclo cumplido” de la serie de presidentes y candidatos del área metropolitana, que según su mirada propiciaría el escenario para un postulante del interior, para presidente o al menos para integrar la fórmula.
En las próximas semanas y con más intensidad después del Mundial, Uñac recorrerá las provincias para mostrar su intención de posicionarse y levantar su nivel de conocimiento. Alquiló una oficina en el bajo Belgrano, donde desde hace un tiempo recibe a dirigentes políticos -desde intendentes como Leonardo Nardini a ex gobernadores como Gerardo Zamora, Juan Manuel Urtubey, Juan Manzur y Rosana Bertone, entre los que trascendieron-, además de sindicalistas y empresarios.
A Cristina Kirchner la visitó en San José 1111 entre las legislativas bonaerenses y las nacionales del año pasado, y habló por teléfono luego de presentar la propuesta para que el peronismo defina su candidato en una interna propia por regiones.
Uñac no forma parte del sector más cercano a la expresidenta y ella no se expresó públicamente sobre sus aspiraciones, pero se da por descontado su aval y en parte como un contrapeso a la construcción de Axel Kicillof. La agrupación Primero La Patria, integrada por Uñac y dirigentes cercanos a la expresidenta, funciona en la misma dirección.
Senador desde 2023, en las elecciones de 2025 respaldó a Cristian Andino -exintendente de San Martín- en uno de los contados triunfos peronistas sobre La Libertad Avanza, lo que dejó al actual diputado -junto con otros jefes comunales- en la carrera para disputar la candidatura a gobernador en 2027.
¿Uñac podría volver a postularse en San Juan? “En política nada se descarta y me enorgullece gobernar mi provincia, pero me gustaría ampliar mis responsabilidades”, ratifica que esta vez buscará pelear por la presidencia./Clarín
