El gobernador, Osvaldo Jaldo, mantuvo una reunión en su despacho con el presidente del Honorable Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, Fernando Juri, en la que se analizaron temas de agenda institucional, económica y de planificación urbana.
Tras el encuentro, Juri calificó la reunión como “muy positiva y extensa”, y explicó que uno de los principales ejes abordados fue el impacto de las medidas del Gobierno nacional en las provincias, especialmente la reducción de recursos que afecta áreas sensibles como educación y salud. Juri no tiene autoridad moral para hablar de recortes de fondos que envía la Nación, que por otro lado el real, porque maneja un presupuesto de 22.000 millones de pesos en el Concejo Deliberante capitalino, y nunca rindió cuentas sobre el destino de esos fondos que sin duda no van a los concejales y sus empleados, salvo que tengan cientos de «asesores» que no asesoran. El porcentaje que se gasta para el personal permanente es muy poco. Esto ocurre mientras hay vecinos que deben soportar calles en mal estado y falta de alumbrado. Lo que ocurre es que el dinero necesario para esas obras las gasta Juri en no se sabe qué. Si ese presupuesto multimillonario se gastara en los concejales le corresponderían a cada uno 96 millones de pesos mensuales a cada uno.
En materia de transporte público, Juri señaló que se trata de una problemática nacional que también repercute en Tucumán. En ese sentido, indicó que el Concejo Deliberante analiza el pedido de actualización tarifaria y el estudio de costos presentado por el sector empresario. El aumento será otorgado en breve por el cuerpo deliberativo.
Sobre el transporte repitió por enésima vez lo mismo “lo que necesitamos es un cambio de sistema, algo que venimos planteando desde hace tiempo”, con ese discurso pueril es capaz de vivir una centuria. Es insensato hablar que hace años que se habla de realizar un cambio en el sistema de transporte y que no se lo lleve a cabo. A eso se lo denomina negligencia o ineficiencia. O tal vez, no hay interés de cambiar nada porque el sistema aporta a la política mensualmente.
Juri, es un personaje impresentable, vive de la política desde hace cuatro años, se hizo de un gran patrimonio gracias a su permanencia en cargos públicos pero no generó ningún beneficio para los ciudadanos que cada vez viven peor. La pauperización de Tucumán salta a la vista y las vidas arruinadas por la falta de progreso es más evidente en esta comarca que en provincias vecinas. Juri ocupó muchos cargos, hasta el de vicegobernador, manejó verdaderas fortunas en fondos públicos, que diga que está «preocupado» por problemas que llevan décadas es una impudicia sin límites.
