La nueva Marcha Federal Universitaria tuvo este martes réplicas en distintos puntos del país, donde miles de estudiantes, docentes, investigadores y autoridades académicas volvieron a exigirle al Gobierno que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
Mientras el acto central se desarrollaba en Plaza de Mayo, hubo movilizaciones masivas en ciudades como Córdoba, Rosario, Santa Fe, Mendoza, Salta, Jujuy, Corrientes, Resistencia y Mar del Plata. En todos los casos, el reclamo estuvo centrado en la situación financiera de las universidades nacionales y el deterioro salarial.
En Córdoba, una de las concentraciones más numerosas del interior, la marcha comenzó en Ciudad Universitaria y avanzó hacia el centro de la capital provincial. El rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Jhon Boretto, participó de la movilización junto a autoridades de la institución y cuestionó al Gobierno nacional por no aplicar la ley votada por el Congreso.
“El deterioro que sufren las universidades no tiene antecedentes”, sostuvo el rector cordobés, que además reclamó una actualización presupuestaria frente al impacto de la inflación.
En Santa Fe, la movilización reunió a columnas universitarias que cruzaron el Puente Colgante rumbo al Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral. Allí se leyó un documento conjunto elaborado por universidades de la provincia. La rectora Laura Tarabella apuntó contra funcionarios nacionales y denunció demoras en la implementación de la norma de financiamiento.
Rosario también tuvo una importante convocatoria. La movilización partió desde Plaza San Martín y terminó frente al Monumento a la Bandera. En paralelo, la Universidad Nacional de Rosario montó una carpa sanitaria para realizar estudios de prevención y mostrar trabajos científicos desarrollados por la institución.
El rector Franco Bartolacci advirtió que las transferencias nacionales destinadas a las universidades registraron una fuerte caída desde 2023 y aseguró que gran parte del personal docente y no docente atraviesa una situación salarial crítica.
En Mendoza, la marcha fue encabezada por autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo. La secretaria general del rectorado, Estefanía Villarruel, señaló que las universidades arrastran una pérdida salarial acumulada superior al 47% y alertó sobre las dificultades para afrontar gastos de funcionamiento, especialmente en servicios públicos.
También cuestionó el congelamiento de las becas Progresar y consideró insuficiente el monto actual que reciben los estudiantes.
En el norte del país, las protestas se replicaron en Salta y Jujuy. En la capital salteña, autoridades de la Universidad Nacional de Salta advirtieron que el sistema universitario atraviesa “el momento más crítico desde el regreso de la democracia”.
Además, denunciaron déficits millonarios que afectan el financiamiento de investigaciones, becas estudiantiles y cargos docentes.
En Jujuy, la movilización avanzó por el centro de San Salvador con una convocatoria que también tuvo réplicas en localidades del interior provincial. Dirigentes gremiales universitarios señalaron que las partidas enviadas por Nación resultan insuficientes para garantizar el funcionamiento normal de las casas de estudio.
La Universidad Nacional del Nordeste también se sumó a la protesta con movilizaciones en Corrientes y Resistencia. El rector Omar Larroza reclamó la reapertura de paritarias y denunció una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores universitarios.
En Mar del Plata, en tanto, los gremios docentes advirtieron que podrían profundizar las medidas de fuerza si no hay respuestas del Gobierno nacional. Incluso, plantearon que el inicio del segundo cuatrimestre podría verse afectado.
Según datos difundidos por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), los salarios del sector acumulan una caída real superior al 34% desde el inicio de la gestión de Milei. El informe también señala un retroceso en las partidas destinadas al pago de sueldos y funcionamiento universitario.
