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La Iglesia volvió a advertir por el deterioro de la clase media 

La Iglesia volvió a expresar su preocupación por el deterioro social y económico y advirtió que la crisis ya impacta de lleno en sectores de clase media que hasta hace poco lograban sostenerse sin asistencia. Desde la Conferencia Episcopal Argentina señalaron que crece la cantidad de familias que recurren a Cáritas para afrontar gastos básicos vinculados con alquileres, medicamentos y servicios.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, sostuvo que las parroquias y organizaciones sociales detectan un aumento sostenido en la demanda de ayuda en distintos puntos del país. “Antes nos ayudaba gente en Cáritas que ahora son también gente que nos viene a pedir”, afirmó el arzobispo mendocino al describir el cambio social que observan desde la Iglesia.

Desde el Episcopado remarcaron que el fenómeno ya no se concentra únicamente en los sectores históricamente más vulnerables, sino que alcanza también a hogares que hasta hace poco mantenían cierta estabilidad económica. Según explicaron, el deterioro de los ingresos y la pérdida de poder adquisitivo empezaron a empujar a nuevos sectores hacia estructuras de asistencia comunitaria.

En ese contexto, la Iglesia ratificó su intención de mantener una presencia activa en el debate público y defendió una mirada centrada en el bien común frente a modelos económicos basados exclusivamente en el individualismo. Colombo sostuvo que “la centralidad de la persona” debe ocupar un lugar prioritario en las discusiones políticas y sociales.

La conducción eclesiástica también insistió en que seguirá dialogando con todos los sectores políticos sin resignar autonomía institucional. Desde el Episcopado sostuvieron que continuarán interviniendo en temas sociales y económicos a partir de su trabajo territorial y del contacto cotidiano con familias afectadas por la crisis.

El costo de los canastas básicas se desaceleró en abril, en línea con el recorte en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). La merma fue más importante en la Canasta Básica Alimentaria (CBA), en un contexto de mayor calma en los precios de la carne.

INDEC informó que la CBA, que determina la línea de indigencia, cedió desde el 2,2% al 1,1% en el cuarto mes del año, la variación más acotada en ocho meses. De este modo, una familia compuesta por dos adultos y dos niños en edad de escuela primaria necesitó, según el organismo, un mínimo de $665.053,35 para no caer en la indigencia.

El instituto oficial de estadísticas públicas informó en esta misma jornada que la inflación general de abril fue del 2,6%, inferior al 3,4% de marzo. En particular, los alimentos subieron apenas 1,5%.

Los especialistas remarcaron que la desaceleración se dio como consecuencia de la mayor estabilidad en los cortes de carne y en la educación, luego del inicio de clases que suele traer un fuerte salto en los valores de este último rubro. Por el contrario, los aumentos en transporte y tarifas de electricidad impulsaron el IPC hacia arriba.