No hay una familia más judicial que los Mahiques. Padres, hermanos, hasta su exmujer son abogados o magistrados. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, forma parte de ese núcleo. Nacido en Mercedes, fue procurador de la Ciudad de Buenos Aires y es expresidente de la Asociación Internacional de Procuradores antes de ser nombrado en el Gabinete del presidente Javier Milei.
En un París lluvioso e invernal en plena primavera, Mahiques llegó a la capital francesa para asistir a la quinta conferencia francesa antiterrorista, bajo la consigna “No Money for Terror”, durante la presidencia francesa del G7, que se celebraba en el mismo lugar. Una visita de apenas 24 horas antes de seguir rumbo a Madrid.
En el laberíntico y moderno edificio del Ministerio de Economía, en Bercy, con Francia en “alerta atentado” y fuertes medidas de seguridad, Mahiques habló con Clarín. No eludió ningún tema, ni siquiera los de Claudio ‘Chiqui’ Tapia y Pablo Toviggino, protagonistas del escándalo de la AFA. Tampoco evitó hablar sobre los nombramientos de jueces, su intención de ser procurador, las reformas del Código Penal y su padre, el camarista Carlos Mahiques, que consiguió un milagro: ser votado por más de los dos tercios en el Senado para extender su mandato hasta los 80 años como vocal de la Cámara de Casación Penal. Una medida que va a tener fuertes implicancias en el vínculo entre el Gobierno y los senadores. Y ratifico que por ahora el Gobierno no evalúa avanzar con completar las vacantes de la Corte Suprema y la Procuración. «El Presidente ha sido claro en que no considera que sea el momento», sostuvo.
—¿Qué vino a hacer a París, a esta conferencia antiterrorista?
—Esta conferencia, organizada por Francia desde 2018, me parece sumamente importante. Me parece sumamente importante que Argentina forme parte, después de los dos atentados terroristas que hemos sufrido. Así que todo lo que tenga que ver con terrorismo y financiación del terrorismo me parece relevante y creo que debemos formar parte.
—¿Pero no es un poco peligroso que nosotros, que somos un país pequeño, declaremos, por ejemplo, terrorista a Hezbollah, cuando no tenemos cómo defendernos?
—Es una decisión del Presidente y de Cancillería. No creo que no tengamos cómo defendernos. Sí, somos un país pequeño, pero me imagino que el Presidente tiene sus razones para tomar ese tipo de decisiones.
—¿Para usted fue una sorpresa ser ministro?
—Sí, fue una agradable sorpresa. Yo vengo de la Justicia. No me había puesto a pensar en la posibilidad de ser ministro. Fue una linda sorpresa y un desafío enorme.
—¿Pero usted quiere ser procurador, no?
—No, hoy no está en mi cabeza ser procurador. Hoy estoy desarrollando la función de ministro de Justicia, que es un verdadero honor. Tengo un montón de desafíos. Creo que en estos dos meses y medio que llevo estoy cumpliendo los desafíos que me propuse. No pienso hoy —más allá de lo que digan algunos medios de comunicación— en la posibilidad de ser procurador.
—Usted avanzó con los pliegos de nombramiento de jueces, que hacía años que todos estábamos esperando. ¿Cómo consiguió ese apoyo?
—A ver… Era una deuda que venía desde hace unos 10 años, en los que no se mandaba un caudal de pliegos al Senado. La Justicia estaba en una situación inédita, con un 37 o 38% de vacancias. La Justicia no estaba pudiendo funcionar como debería. No es una habilidad mía que hayan entrado. Todavía no fueron aprobados determinados pliegos. Es una necesidad que requería un poder del Estado y entiendo que el Senado también lo entiende así.
—¿Se lo agradecieron los jueces?
—Bueno… Las tres listas de la Asociación de Magistrados, que nuclea a funcionarios y magistrados, sacaron comunicados reconociendo la tarea que se llevó adelante desde el Ministerio de Justicia y desde el Consejo de la Magistratura. Así que eso lo veo como un agradecimiento.
—A su papá le extendieron el mandato de camarista después de los 75 años, hasta los 80. Tuvo aprobación del Gobierno y más de dos tercios en el Senado. ¿Cómo lo consiguió?
—Bueno, lo consiguió mi padre, no yo. Consiguió 58 votos…
—14 peronistas.
—Fue abrumadora la mayoría y creo que es por las cualidades de mi padre. Yo no me atribuyo nada de esa cantidad de votos. Al inicio de la sesión, cuando leyeron su currículum, la verdad es que cualquier país querría tener un juez como mi padre. Sinceramente lo digo.
—Pero con estos dos tercios que tuvo su padre en el Senado y que, de alguna manera, tuvo el Gobierno, ¿usted no cree que el Gobierno puede operar en el Senado con unos 14 peronistas que no están contentos con el resto del peronismo y avanzar en proyectos que no pensaban avanzar hasta que llegó su papá?
—Bueno, a ver… Las mayorías para la aprobación de leyes son simples. En eso el Gobierno está bien. Si usted se refiere a la propuesta para ministros de la Corte, Procuración y Defensoría General, es una decisión pura y exclusivamente del Presidente. El Presidente ha sido claro en que no consideraba que sea el momento. Cuando él considere que es el momento, empezaremos a hablarlo. Yo, después de la aprobación del pliego de mi padre y hasta el día de hoy, no he hablado con el Presidente de este tema. Entiendo que sigue con la misma postura.
—¿Pero cuáles son las pautas? ¿Su papá sí, pero el camarista Martín Irurzun no?
—Bueno, es una facultad del Poder Ejecutivo.
—¿Eso lo elige el Presidente?
—El Presidente tiene la facultad de mandar a tal o cual persona de la tanda y tiene la facultad de pedir la renovación después de los 75 años para tal o cual persona. Tiene la facultad de elegir a uno y no elegir a otro. De todas maneras, a Irurzun no se le ha dicho que no.
—Todavía no. ¿Usted se reunió con todos los jueces? ¿Va a terminar finalmente el proyecto del sistema acusatorio?
—Sí, me reuní con todos los presidentes de las cámaras federales. En la mayoría de las jurisdicciones de los presidentes con los que me reuní ya está implementado; en otros casos, no. Estamos viendo el cronograma. Ahora hay dos provincias que siguen: una es Córdoba, que probablemente se prorrogue; otra es Misiones. Estamos viendo Tucumán y alguna jurisdicción incluso de la provincia de Buenos Aires. La idea es que a fin del año que viene ya esté implementado en todo el país.
La AFA, Tapia, Toviggino y los vínculos familiares
—Ministro, ¿usted y su papá tienen relaciones con Tapia y con Toviggino, de la AFA?
—No, es falso. Ya lo he dicho en reiteradas oportunidades.
—¿No es un conflicto de intereses?
—¿Cuál sería el conflicto de intereses?
—Bueno, su papá pasó el cumpleaños ahí. Usted fue vicerrector de la universidad de la AFA.
—Se lo explico otra vez, ya lo expliqué en reiteradas oportunidades. Pero se lo vuelvo a explicar. Yo no fui vicerrector de ninguna universidad. Si encuentran un papel firmado que acredite esa posibilidad, yo salgo y pido disculpas. Es falso, no existe. No hay ningún conflicto de intereses y no tenemos ningún tipo de vínculo. Ya lo he dicho hasta el cansancio.
—¿No fue al cumpleaños? ¿No estuvo ahí?
—No.
—Y el Código Penal, ¿va a avanzar?
—Sí, se está trabajando. Se van a terminar de trabajar algunos proyectos que están dando vueltas y más adelante se va a trabajar en la reforma integral del nuevo Código Penal.
