El juez federal Luis Armella amplió la imputación contra Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzasy cercano al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia. A pedido de la fiscal Cecilia Incardona, el empresario también quedó acusado por presunta administración fraudulenta como partícipe necesario.
La nueva imputación se suma a los delitos de lavado de activos agravado y asociación ilícita que ya pesaban sobre Vallejo en el expediente que investiga maniobras financieras vinculadas al Club Atlético Banfield. El empresario deberá presentarse a declaración indagatoria el próximo 26 de mayo junto a su madre, Graciela Beatriz Vallejo.
Según la acusación fiscal, Vallejo habría tenido un rol clave en el supuesto vaciamiento económico del club. El dictamen sostiene que aportó la estructura empresarial utilizada para concretar las maniobras investigadas, a través de firmas como Sur Finanzas Group S.A. y Roma Inversiones S.A., además de facilitar el movimiento de fondos que no habrían sido registrados formalmente.
Para la fiscalía, el financista no actuó de manera secundaria, sino que fue una pieza central para el funcionamiento del esquema. Por ese motivo, Incardona pidió que también responda por defraudación, bajo la figura de partícipe necesario.
Con esta ampliación, Vallejo enfrentará una acusación que combina tres delitos: asociación ilícita, lavado de activos agravado y administración fraudulenta.
La causa se originó tras una denuncia presentada por la empresa Auriga League S.A., que aseguró haberle otorgado a Banfield un préstamo de dos millones de euros que nunca fue cancelado. A partir de esa presentación, la Justicia comenzó a investigar un entramado de operaciones financieras que, según la fiscalía, se habría extendido entre 2020 y 2025.
En el expediente, Sur Finanzas aparece señalada como la estructura utilizada para captar fondos de clubes de fútbol con problemas económicos, otorgar préstamos con intereses considerados excesivos y canalizar luego los movimientos de dinero mediante distintas sociedades.
Entre las maniobras bajo investigación figuran descuentos de cheques con tasas elevadas, contratos de mutuo con intereses considerados usurarios, sistemas de pago administrados por la propia financiera y acuerdos de sponsoreo presuntamente simulados para justificar transferencias.
De acuerdo con la acusación, el volumen de dinero investigado por presunto lavado supera los US$108 millones. Además, ARCA denunció una presunta evasión del impuesto a los débitos y créditos por más de $3.300 millones.
La causa también apunta contra exdirectivos de Banfield, entre ellos Eduardo Spinosa, Federico Spinosa, Oscar Tucker e Ignacio Javier Uzquiza. La fiscalía sostiene que la conducción de Banfield habría montado un mecanismo sistemático para desviar fondos de la institución.
Uno de los puntos centrales del expediente son dos contratos firmados en 2023 con Sur Finanzas por un total de un millón de dólares. Según la Justicia, ambos acuerdos establecían tasas mensuales de entre el 3% y el 4%, y consignaban que el dinero había sido entregado en efectivo, lo que dificultaba la trazabilidad bancaria.
Además, la fiscalía detectó que ingresos genuinos del club, como cuotas sociales y pagos vinculados a sponsoreos, habrían sido derivados a cuentas de un fideicomiso en lugar de ingresar directamente a las cuentas oficiales de la institución.
