Categorías
Noticias Política

El líder de la UOM recibió apoyo sindical, y desconoce un fallo judicial

El desplazado secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, encabezó este martes una protesta en la sede central del gremio contra la decisión judicial de intervenir el sindicato y separar a su cúpula tras un proceso electoral impugnado. El gremialista, alineado con el kirchnerismo, recibió apoyo de sindicatos y de referentes políticos del peronismo en sus distintas variantes.

En declaraciones radiales, Furlán recordó que la UOM ya había sido intervenida en dos momentos históricos: “Fuimos intervenidos por las dictaduras de 1955 y 1976. Cada vez que hubo un intento por destruir a la industria, intervinieron a la UOM. Ahora pasa de nuevo. Es la primera vez en democracia”, afirmó a AM530.

Furlán estuvo en la sede central del sindicato, ubicada en Alsina 485, en el centro porteño y desde una ventana le habló a su militancia y a los dirigentes que se hicieron presentes. Se acercaron, entre otros, referentes cercanos a Cristina Kirchner como los diputados Eduardo Valdés y Sergio Palazzo, y otros alineados con el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, como su ministro de Trabajo, Walter Correa, y su jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez. Se acercaron, también, los diputados kirchneristas Germán Martínez (jefe del bloque peronista en la Cámara baja) y Leopoldo Moreau, entre otros.

El jefe de la UOM, que se abrió de la CGT y armó el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), cosechó respaldo de parte de la central obrera, con la presencia de Octavio Argüello, uno de los integrantes del triunvirato de mando que se acercó hasta la sede del gremio metalúrgico. Las dos vertientes de la CTA, con dirigentes como Hugo “Cachorro” Godoy y Roberto Baradel, estuvieron representadas en la UOM.

Acompañaron con su respaldo en la sede sindical dirigentes gremiales de la Asociación de Trabajadores del Estado, la Confederación Nacional de Docentes Universitarios, la Federación de Aceiteros y Desmotadores, y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba); de partidos políticos como Libres del Sur, y de movimientos sociales como el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL).

El viernes pasado, la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo intervino el gremio por 180 días, desplazó a su secretariado nacional y nombró como interventor judicial a Alberto Biglieri. Los jueces consideraron que hubo irregularidades en el proceso electoral realizado durante el mes de marzo, que derivó en la reelección de Furlán.

Los magistrados que dictaron la intervención judicial de la UOM fueron Víctor Arturo Pesino María Dora González. El 23 de abril, ambos dejaron vigente la reforma laboral aprobada en el Congreso, al otorgar con efecto suspensivo una apelación presentada por el Estado nacional contra la suspensión de más de 80 artículos de la norma, que había decidido el juez laboral Horacio Ojeda. Al día siguiente del fallo por la reforma laboral, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, puso en marcha el trámite para prorrogar la magistratura del Pesino, quien en junio debería dejar su puesto por haber cumplido 75 años.

La conducción desplazada del sindicato declaró el estado de “alerta, movilización y sesión permanente en todo el territorio nacional” y designó al secretario general adjunto, Daniel Daporta, como delegado administrador del gremio, informó el sitio web Infogremiales.

“Hoy es un día que nos tiene que tocar las fibras más íntimas de nuestra identidad peronista. La intervención a la UOM es como cuando quisieron intervenir, hace muy poco, el Partido Justicialista nacional. Ser metalúrgico y peronista es una marca de identidad. Al lado de Furlán y de todos los compañeros metalúrgicos que pelean por condiciones más dignas de trabajo. No es casual que sea la UOM el gremio que más ha salido a la calle a pelear contra la reforma laboral. Incondicionalmente, al lado de la UOM”, dijo el diputado Valdés.