Un dramático caso de violencia intrafamiliar generó conmoción en las últimas horas a la localidad de Diamante, en la provincia de Entre Ríos. Una nena de 12 años rompió el silencio en el colegio y le reveló a su maestra de grado que era víctima de abusos sexuales y violencia física por parte de su padrastro. Tras la denuncia, la Policía detuvo al sospechoso, quien ya fue imputado y quedó bajo prisión preventiva.
El dramático hecho salió a la luz el pasado miércoles por la mañana, cuando una docente se percató de un cambio rotundo en la conducta de la alumna. Al apartarla para hablar en privado, la menor se quebró y relató el calvario que vivía en su casa: aseguró que el hombre la violaba desde hacía meses y que la amenazaba de muerte para que no hablara.
En esa línea, la víctima destacó que el último ultraje se había producido la noche anterior, aprovechando que la madre de la menor había salido a trabajar. El agresor la habría golpeado a la alumna y la amenazó con un arma blanca para infundirle terror.
Tras lo sucedido, la maestra notificó de inmediato a los directivos del establecimiento educativo, quienes activaron el protocolo escolar para esta clase de casos y dieron intervención a la Comisaría de la Mujer y a la Unidad Fiscal de Diamante, a cargo del fiscal de turno
La menor fue trasladada por orden judicial al hospital local, donde el cuerpo médico forense constató que las lesiones eran compatibles con abusos sexuales crónicos y reiterados, además confirmaron que presentaba hematomas en los brazos y las piernas.
Con los informes médicos en mano, el fiscal solicitó el arresto urgente del padrastro. El Juzgado de Garantías convalidó el pedido y dictó la prisión preventiva por 60 días para el acusado, argumentando el riesgo de fuga y el peligro de entorpecimiento de la investigación.
Por su parte, la menor permanece bajo la asistencia de un equipo interdisciplinario de psicólogos y trabajadores sociales del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf). En los próximos días la víctima declarará en Cámara Gesell, un elemento que resulta clave para el avance de la causa.
Por último, los investigadores tratan de determinar cuál era el grado de conocimiento que tenía la madre de la niña sobre las agresiones que sufría. Aunque por el momento no pesa ninguna imputación sobre ella, las autoridades ordenaron un riguroso informe socioambiental en la vivienda familiar para evaluar las condiciones de convivencia.
