En el Servicio Penitenciario de Benjamín Paz no fue una noche más. Se vivieron momentos de extrema tensión a partir que nueve menores que están alojados en el Instituto San José Gabriel del Rosario Brochero encabezaron un violento motín.
Los menores tomaron como rehén a un celador y provocaron distintos destrozos de magnitud en el lugar en el Pabellón 8, donde además se encuentra el área de enfermería.
El episodio de violencia se produjo anoche a las 21 horas. Hubo un despliegue de un importante operativo de seguridad encabezado por personal policial y efectivos del Servicio Penitenciario.
Los líderes de la revuelta, según trascendidos oficiales son de apellidos Olmos y Coronel.

El celador reducido fue Esteban Aguilera. Fue amenazado con un arma blanca que se la pusieron en el cuello mientras los otros revoltosos producían destrozos.
Debido a la gravedad de la situación, debieron ser convocados efectivos de la Comisaría de Trancas, personal de Vipos y al cuerpo especial de Infantería Norte, que ingresó al penal para controlar el incidente.
Primero se intentó una negociación que no tuvo resultados positivos por lo que las fuerzas de seguridad presentes debieron hacer una «irrupción compulsiva».
Se supo que el operativo fue realizado por grupos tácticos del Servicio Penitenciario y efectivos policiales, que ingresaron al pabellón bajo ataques con piedras, botellas de vidrio, herramientas, machetes y matafuegos.
Este es el primer episodio de este tipo desde que se inauguró el Servicio Penitenciario de Benjamín Paz.
