El Ejército israelí afirmó este jueves que inició ataques contra infraestructuras de Hezbollah en la ciudad de Tiro, en Líbano. En imágenes que trascendieron en redes sociales se observa el momento de una poderosa explosión sobre un edificio, que eleva intensas columnas de humo.
El bombardeo se dio un día después de que las Fuerzas Armadas israelíes abatieran al nuevo jefe del brazo armado de Hamás en Gaza, Mohamed Odeh y en un clima de máxima tensión en Medio Oriente por los nuevos intercambios entre Estados Unidos e Irán.
Por otro lado, el gobierno de Kuwait alertó que sus sistemas de defensas interceptaron drones y misiles provenientes de Irán que tenían como objetivo una base militar estadounidense. Minutos antes, la Guardia Revolucionaria había confirmado el lanzamiento de proyectiles contras ese país.
Previamente, un soldado de las FDI murió y otros dos resultaron heridos durante un ataque con drones de Hezbollah a una zona militar fronteriza del norte del país donde operaban las Fuerzas de Defensa israelíes. Según consignó el medio local The Times of Israel, el estado israelí interceptó otro vehículo aéreo no tripulado que tenía como objetivo a las tropas en el sur de Líbano.
Por otro lado, Estados Unidos derribó, en la madrugada de este jueves, cuatro drones de Irán y lanzó ataques contra una base terrestre en el sur de ese país, la segunda operación de este tipo en una semana que pone en vilo la tregua y un eventual acuerdo para terminar la guerra. A raíz de esta avanzada es que Teherán respondió con lanzamientos contra la base militar en Kuwait.
El operativo estadounidense terminó por abatir “cuatro aeronaves no tripuladas de ataque que representaban una amenaza en el estrecho de Ormuz”. El ejército también bombardeó “una estación iraní de control terrestre” en la localidad sureña de Bandar Abbas que “estaba a punto de lanzar un quinto dron”.
La Guardia Revolucionaria confirmó, a través de la agencia de noticias estatal IRNA, el ataque en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Bandar Abbas, un aeropuerto de doble uso —para vuelos civiles y militares— en el estrecho, y dijo que inició su propio ataque de represalia contra la base aérea que lanzó el asalto. No dio más detalles sobre el blanco, y no estaba claro si el ataque contra Kuwait estaba relacionado directamente.
“Tras la agresión perpetrada esta mañana por el ejército estadounidense invasor contra una posición en las afueras del aeropuerto de Bandar Abbas mediante proyectiles aéreos, la base aérea estadounidense que sirvió de origen al ataque fue atacada a las 4.50 de la mañana (hora local)”, indicaron.
La escalada del conflicto se da en el medio del cese al fuego y mientras Estados Unidos e Irán negocian un acuerdo de paz. De hecho, Donald Trump había dicho que la tregua para extender la tregua por 60 días estaba prácticamente cerrada, sin embargo, el intercambio de ataques generó nuevas tensiones.
Por su parte, los ataques de Estados Unidos a Irán produjeron que los precios de las acciones bajaran en su mayoría el jueves en los mercados de Asia. Los valores del petróleo subieron más de 1 dólar por barril tras haberse desplomado con fuerza un día antes, mientras que los futuros de EE.UU. retrocedieron levemente.
Este miércoles, Donald Trump lanzó una dura advertencia contra un nuevo país en el marco de la guerra en Medio Oriente. Se trata de Omán, que, según versiones de Teherán, cooperaría con Irán en su intento de retomar el control del estrecho de Ormuz.
Al respecto, Trump desestimó que eso suceda, tildó la versión como una “invención” y advirtió: «Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos por los aires”.
“Lo entienden. Estarán bien”, sumó Trump durante la conferencia de prensa que brindó finalizada la reunión de Gabinete que llevó adelante en la residencia presidencial de Camp David. Allí relató que el estrecho deberá permanecer abierto a todos y nadie podrá controlarlo, aunque marcó que Estados Unidos lo “vigilará”.
Por otro lado, afirmó: “Irán está muy interesado, desea fervientemente llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han logrado (…) no estamos satisfechos, pero lo estaremos. O tendremos que terminar el trabajo”.
Las declaraciones del mandatario se dieron luego de que la televisora estatal iraní aludiera al presunto acuerdo inicial según el cual Teherán restablecería, en el plazo de un mes, el tráfico comercial por el estrecho de Ormuz a niveles previos a la guerra, mientras que Washington retiraría sus fuerzas militares de las proximidades del territorio de la República Islámica y levantaría el bloqueo naval.
“Este informe de medios controlados por Irán no es cierto y el memorando de entendimiento que ‘difundieron’ es una total invención. Nadie debería creer lo que está publicando la prensa estatal iraní. Los hechos importan”, sentenció la Casa Blanca a través de la red X.
No obstante, el medio iraní había afirmado que el acuerdo marco mencionado, que excluye a los buques militares y prevé que Irán gestione el tráfico marítimo a través del estrecho en cooperación con Omán, aún no estaba finalizado y que Teherán no daría ningún paso sin una “verificación tangible”.
Las mismas fuentes indicaron que si se alcanzaba un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, éste podría aprobarse como una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Respecto a la retirada de las tropas estadounidenses de la región, el borrador en cuestión señala que Washington había asumido “un compromiso con la República Islámica de Irán sobre este asunto”. Y agrega que aún no está claro si dicho compromiso se refiere únicamente a las fuerzas desplegadas antes y durante la guerra, o si también incluye las bases militares estadounidenses existentes en el Golfo.
