La economía registró una nueva contracción en abril, de acuerdo a estimaciones de consultoras privadas que sigue el mercado. Minería, energía y construcción mostraron números positivos, mientras que la industria y el comercio presentaron datos en rojo.
Según el Índice General de Actividad (IGA-OJF), publicado por Orlando J. Ferreres & Asociados, en el cuarto mes del año se detectó un retroceso de 0,7% en la medición mensual desestacionalizada, en contraste con la fuerte suba que el indicador había mostrado en marzo, luego de una revisión al alza en esa medición.
Por su parte, Equilibra estima una caída mensual desestacionalizada de 1,5% en el informe de su anticipo del EMAE en abril y de 1,0% en la comparación interanual. «Cabe destacar que la actividad mantiene una dinámica de ‘serrucho’ desde febrero de 2025 (9 de 15 meses con mermas mensuales)», sostuvo la consultora. Y agregó: «Según nuestras estimaciones, en abril 2026 el EMAE sin agro creció 0,5% interanual, sumando 0,4 puntos porcentuales a la variación del nivel de actividad. La serie desestacionalizada cayó 0,3%, tras subir 2,8% en marzo de 2026».
Los sectores más dinámicos fueron Minas y canteras, a Agricultura y ganadería y a Intermediación financiera, sumando en el cuarto mes un buen resultado para Electricidad, gas y agua.
«El sector de minas y canteras registró para abril una expansión de 7,3%, liderada por el sector petrolero. Los datos que comparte el ministerio de Energía de Neuquén siguen mostrando niveles de producción récord en Vaca Muerta, quedando como uno de los sectores más dinámicos de la economía actual», destacó el análisis de OJF.
En tanto, la Industria manufacturera y el Comercio se afianzan como los sectores más rezagados, tanto en abril como en el acumulado de los primeros cuatro meses.
Las consultoras no esperan un crecimiento elevado para este año.
«Nuestra proyección de una expansión de la actividad es por debajo del 3% anual promedio, traccionado por unos pocos sectores (petróleo, minería, agro e intermediación financiera). Para el resto no hay drivers claros que impulsen el crecimiento. La demanda interna no logra consolidar una recuperación, afectada por el bajo poder adquisitivo y la retracción del crédito», expresó LCG.
Y añadió: «A su vez, parte del consumo se desplaza hacia bienes importados, en un entorno de mayor competencia asociada a la apertura comercial y a un tipo de cambio real relativamente apreciado».
Cabe recordar que el Gobierno espera que el PBI crezca 5% este año, según reza el Presupuesto.
