Categorías
Noticias Política

Federico Sturzenegger se quedó sin votos y el Senado pateó la ley de propiedad privada

El oficialismo se comió un papelón en el Senado. En una sesión desordenada y políticamente cara para la Casa Rosada, el Senado terminó pateando la aprobación de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada.

La oposición dialoguista ya había deshecho el proyecto en comisión —donde la titular del PRO devenida en armadora libertaria, Patricia Bullrich, mostró poca cintura— y, ante el reclamo de nuevos cambios durante el encuentro de esta tarde, el propio oficialismo optó por frenarlo.

Pese a las concesiones que le permitieron alcanzar dictamen, el Gobierno tuvo que aplazar la votación de la iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. El motivo fue simple, no había votos.

El presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, el libertario Agustín Coto, pidió postergar el tratamiento y el cuerpo lo avaló sin que nadie tomara la palabra. Detrás del gesto había una negociación que no llegó a buen puerto.

Si bien el oficialismo estuvo afinando un texto hasta última hora de la noche anterior, no alcanzó a armonizarlo con el resto del articulado. Así, el proyecto deberá esperar a sumarse al temario de una próxima sesión.

Uno de los puntos retocados apunta a las restricciones para extranjeros. La propuesta oficial plantea que dejen de aplicarse de forma general a cualquier extranjero y se concentren únicamente en personas físicas o jurídicas ligadas a Estados foráneos, un universo que incluye a empresas con participación o control de capitales estatales.

En el capítulo de los desalojos, el dictamen introdujo una diferencia y no se aplicará el mismo mecanismo a los usurpadores que a los locatarios y sublocatarios en mora. La distinción busca separar la ocupación ilegal del simple atraso en el pago de un alquiler.

En materia de expropiaciones, el texto original ya preveía un sistema para actualizar el monto indemnizatorio en función de la evolución de los precios y una tasa de interés comercialmente razonable, de modo de preservar su valor real hasta el pago efectivo.

El dictamen le puso números: la actualización será por IPC más la tasa activa del Banco Nación para operaciones de descuento a 30 días.