El exjuez de la Corte Suprema de Justicia Juan Carlos Maqueda destacó este jueves el valor de los derechos a las libertades de expresión y de prensa, así como el mantenimiento del secreto de las fuentes de información periodística, garantizados por la Constitución Nacional y la jurisprudencia de la máxima instancia judicial en la Argentina.
«En nuestra República Argentina tenemos que reivindicar permanentemente la libertad de expresión, dentro del marco de una democracia constitucional, porque vemos lamentablemente que hay desvíos que se dan permanentemente y que nos pueden seguir horadando por dentro a la democracia de los argentinos», sostuvo Maqueda.
«Es un honor recibir este premio. Y quiero decirles que la libertad de prensa, que es sagrada, y en este momento está muy acechada, no es un regalo de la historia, sino el resultado de una lucha que comenzó en el Renacimiento. Y el pensamiento no se hace posible sin formas de expresarlo», dijo Maqueda. Y agregó: «Obviamente, la tendencia de la concentración del poder es restringir la libertad de expresión. Y como sociedad tenemos derecho a la información, que viene de la idea de la tolerancia de Voltaire y Spinoza”.
Lo dijo al recibir el Premio Pluma de Honor 2026, de la Academia Nacional de Periodismo, que condujo Fernando Bravo, ante más de 200 personas que colmaron la sala Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional, entre los cuales estaban los actuales jueces de la Corte, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti.
Sus palabras resonaron fuerte en el auditorio, ya que previo a su discurso, los temas de mayor conversación entre los asistentes giraban en torno a los ataques del presidente Javier Milei contra los periodistas y, en especial, el pedido que hizo el día anterior el juez de la Cámara de Casación Penal, Carlos Mahiques -padre del ministro de Justicia de Milei-, para que se apliquen «sanciones éticas» a las fuentes judiciales que informen a los periodistas, y advirtió que él mismo estaba analizando presentar denuncias judiciales contra periodistas y medios, ante lo que llamó como un proceso de «acoso mediático» contra integrantes del Poder Judicial.
El presidente de la Academia Nacional de Periodismo, Joaquín Morales Solá, planteó que «los periodistas somos víctimas cotidianas de la agresión del poder de turno. Nos acusan no solo de mentir sino de cometer delitos, sin probar nada».

Morales Solá reivindicó «el compromiso del doctor Maqueda con todas las libertades de la Constitución. Siempre sostuvo que la libertad de expresión es lo que permite controlar a los gobiernos y evitar el abuso de poder. En sus fallos no concibió la libertad de prensa solo como un asunto de los periodistas, sino colectivamente de todas las personas. Y nos recordó a los periodistas nuestro deber ético».
Además de Rosenkrantz y Rosatti, también participaron del acto gran cantidad de periodistas, abogados y personalidades vinculadas a la Justicia y a la política, como la jueza federal Eugenia Capuchetti; la vicepresidenta de la Asociación de Magistrados, María Elena López; el exjuez Ricardo Gil Lavedra, la diputada Silvana Giudici, el exembajador Jorge Argüello; el exjefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el extitular de la AFIP, Alberto Abad; y el exgobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, entre otros.
Consultado por Clarín en torno a la relación del Gobierno con el periodismo, el exjuez sostuvo que ya había hablado de ese tema en varias entrevistas periodísticas y que en este acto prefería profundizar en torno a la lucha histórica por las libertades de expresión y de prensa, no solo en la Argentina sino en todo el mundo.
Es que en esas declaraciones, el año pasado fue muy duro con respecto a Milei, al señalar que la «Argentina tiene una falta de calidad democrática e institucional muy grande, y en gran parte se debe a la conducta personal del Presidente». Su comportamiento «hiere la democracia y algunos principios básicos de la democracia, como por ejemplo la libertad de expresión». Además, usa expresiones que no son apropiadas para un Presidente, sino que «son más propias de barrabravas o matones», planteó en aquella ocasión.
Maqueda dejó la Corte Suprema a fines de 2024. En su discurso, al recibir el Premio Pluma de Honor 2026, el exjuez lamentó que «en el mundo que nos toca vivir tenemos en jaque al periodismo. Hemos visto al presidente de Estados Unidos, el país que dejó por primera vez escrita en su Constitución la libertad de expresión, que fue un ejemplo para los países latinoamericanos, hoy lamentablemente se jacta de su odio al periodismo, que en realidad es un odio a que se conozcan las acciones públicas por parte de su gobierno. Eso no solo hace peligrar al periodismo, sino la capacidad de información de toda la sociedad».
En ese sentido, destacó dos fallos que son la base de la libertad de prensa en el país, «Campillay y Patitó». En éste último caso, se aplicó «la doctrina de la real malicia», que entiende «que el medio no había tenido responsabilidad explícita sobre la crítica que había hecho, porque más allá de la veracidad o no de los hechos, no se pudo demostrar que había real malicia por parte de quien había emitido esa aseveración».
Ese fue un fallo «que toca muy de cerca la sensibilidad de la Corte Suprema», ya que fue iniciado por uno de los peritos del Cuerpo Médico Forense, que depende de la Corte, «contra un prestigioso medio de la Argentina». Ahí se consolidó la doctrina de la real malicia y «se fijó que la protección del funcionario público es mucho mas restringida que la de un individuo del sector privado. Y esa doctrina quedó firme y de ahí en adelante la Corte la viene practicando», destacó Maqueda.
La Academia Nacional de Periodismo le dio el Premio Pluma de Honor 2026 a Juan Carlos Maqueda por sus fallos judiciales en defensa de las libertades de prensa y de expresión en el máximo tribunal del país.
Maqueda nació hace 76 años en Río Tercero, Córdoba. Es abogado y cuenta con una larga trayectoria como dirigente político en el Partido Justicialista y se desempeñó como legislador provincial y nacional. Fue elegido además como convencional en la reforma de la Constitución Nacional en 1994, donde se incorporó la protección al secreto de las fuentes de información periodística.
A lo largo de su carrera en la Corte, fue decano del tribunal y recibió reconocimientos institucionales al momento de su retiro luego de 22 años en el máximo tribunal. Su paso por la Corte Suprema estuvo marcado por la defensa de los valores constitucionales y la protección de los derechos civiles.
La Academia Nacional de Periodismo, presidida por Joaquín Morales Solá, subrayó que su labor no solo se limitó al ámbito jurídico, sino que su trabajo ayudó a dignificar la labor periodística como un complemento esencial de la democracia. También consideró que Maqueda defendió consistentemente los valores constitucionales entre los argentinos, aun en un contexto de disidencias, y promovió el respeto a la libertad de expresión en general y a la de la prensa en particular.
