El gobernador de la provincia reunió a todo su gabinete ampliado y les dio un mensaje claro: hay que jugarse decididamente por el Gobierno, o sea, por Osvaldo Jaldo. Adelantó que no tolerara tibios. Con eso dejó en claro que solo lo explícito cuenta.
La gestión provincial no se caracteriza por tener un gabinete suficiente como para enfrentar los distintos desafíos que presenta Tucumán. Son administradores de la realidad, pero sin capacidad para proponer algún cambio o mejora. Vigilantes del statu quo, que no proponen ningún cambio en el orden social, político y económico.

El peronismo necesita lograr la unidad para las próximas elecciones y es el temor de Jaldo no alcanzar ese objetivo, pero confía que con la única arma que se podrá lograr la tiene él y es la billetera. Billetera mata candidato. Y sino hay que preguntarle cómo le fue a Alperovich cuando fue candidato a gobernador y sin la billetera oficial ni el «aparato» del peronismo quedó tercero, después de haber estado 12 años en el poder y de haber ganado elecciones con casi el 70% de los votos.
El primer mandatario en la reunión con Santilli y otros funcionarios habría sondeado cómo piensa en Gobierno nacional enfrentar las elecciones en Tucumán. Es lógico, al ser un gobernador «dialoguista» no quiere que LLA en la provincia realice una campaña feroz y que la presión suba la tensión política. Habrá que ver qué pasa porque no hubo respuestas indubitables.
El titular de los libertarios en Tucumán Lisandro Catalán, tiene una imagen negativa de Jaldo. Lo considera un integrante de la casta política que le generó daños a la sociedad y que hay que terminar con ellos. Le adjudica responsabilidad política en el proceso de pauperización que vive la provincia desde hace varias décadas. En realidad esto ocurrió a nivel país. Los niveles de ingreso se desplomaron y las familias debieron suprimir consumos y endeudarse para llegar a fin de mes. Lo que ocurre es que este proceso es más patético en las provincias del NOA.
Las encuestas le dan a Jaldo la tranquilidad que está primero en la opción de votos. Como contrapartida la oposición, a la que se suma LLA, pareciera que va a volver a cometer el mismo error de años anteriores y que se va a presentar desunida, por una pelea narcisista sobre los nombres de los candidatos. Algunos lo hacen por incapacidad para alcanzar acuerdos y otros porque reciben plata del gobierno para no unirse a los demás. Lo que se conoce como oposición cómplice que hace un negocio personal de la política.
El desplazamiento de la apoderada del peronismo tucumano Ana Escobedo, es un signo de los tiempos. No hay espacio para nadie que no profese la fe del jaldismo tenga un cuota de poder ni ocupe un cargo, por insignificante que sea, dentro de la estructura de poder del peronismo. Manzur sufre el refrán «El que se fue a Sevilla perdió su silla». Significa que no hay que dejar un espacio vacío porque nadie se lo va a cuidar, por el contrario se ocupa.
En una entrevista reciente el vicegobernador Miguel Acevedo, dejó explícitamente claro que no coincide con las formas de gobernar que tiene Jaldo. Además, reconoció que quiere ser gobernador. Expuso su autonomía política pero se declaró fiel acompañante del gobernador. No quedó nada claro que esto sea así cuando se ve toda la entrevista en su conjunto y se sacan las conclusiones que no se pueden obtener viendo solo un extracto. Para entenderla hay que ver toda la película no solo unos capítulos.
Jaldo le pidió al encuestador del oficialismo que mida las dos fórmulas posibles: Jaldo-Acevedo y Jaldo-Chahla. Obtuvieron una diferencia técnica. Sin dudas, Chahla supera como candidata a Acevedo que no mide, salvo que vaya como acompañante o integrante de una lista con otros dirigentes. La realidad política en este sentido es cruda.
Se vienen muchos más encuentros políticos del peronismo a los que convocará Jaldo. El próximo es en el predio que tiene ATSA en El Cadillal. Luego vendrán otros. El gobernador quiere que el peronismo, salvo durante el mundial, se mantenga en estado de movilización y no abandone esa característica hasta el día mismo de las elecciones provinciales que serán dentro de un año. El tiempo comenzó a correr y el peronismo no lo dejará ir. No ignora que LLA está muy activa y así lo testifican las redes sociales y los vecinos que reciben su visita semana a semana.

