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Mayra Mendoza apuntó contra Kicillof, mientras el massismo pide unidad

Las expresiones públicas de la legisladora kicillofista Berenice Iañez primero y luego la convocatoria al banderazo por Cristina Kirchner previsto para este sábado, bajo la consigna «Cristina Libre», terminaron por profundizar las diferencias entre los distintos sectores del peronismo. Mientras que Axel Kicillof confirmó que no asistirá a la movilización, desde La Cámpora endurecieron el discurso contra el gobernador y el massismo salió a pedir unidad, en desaprobación por las acusaciones públicas de los últimos días.

Berenice Iañez, dirigente del espacio de Andrés «Cuervo» Larroque, había acusado en un encuentro público a la expresidenta de «joder bastante las pelotas» y cuestionó que las decisiones del peronismo se definan «desde un balcón shakesperiano». La principal crítica llegó de la diputada provincial Mayra Mendoza, una de las dirigentes más cercanas a la expresidenta. En declaraciones públicas, aseguró que «Kicillof le da desconfianza» y cuestionó la estrategia política del mandatario bonaerense en medio de la disputa por el liderazgo del espacio.

Las declaraciones se producen en un momento de máxima sensibilidad dentro del peronismo, atravesado por la discusión sobre el futuro del movimiento tras la situación judicial de Cristina Kirchner y las tensiones entre el sector que responde a La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que impulsa Kicillof.

Desde el entorno del gobernador confirmaron que no asistirá personalmente al banderazo. Sin embargo, aclararon que el Movimiento Derecho al Futuro sí acompañará la convocatoria y que distintos dirigentes del espacio estarán presentes en la movilización. Esa decisión busca evitar una ruptura con el kirchnerismo duro, aunque mantiene la diferenciación política del mandatario.

La explicación es que el gobernador tenía compromisos previamente agendados, aunque la ausencia volvió a alimentar las especulaciones sobre la relación con el núcleo más cercano a Cristina Kirchner.

Tanto las expresiones de Iañez como la reacción de Mayra Mendoza encontraron una rápida respuesta desde el entorno de Sergio Massa. A través de sus redes sociales, Malena Galmarini cuestionó el tono de las declaraciones y llamó a preservar la unidad del peronismo.

Sin mencionar directamente a las dirigentas, sostuvo que el momento exige «más responsabilidad que nunca» y advirtió que las disputas internas sólo favorecen al oficialismo nacional. “La unidad del campo nacional y popular es lo único que nos sacará de esta pesadilla. La unidad es la mayor esperanza de las y los argentinos que sufren. Unidad en la diversidad, trabajar sobre las coincidencias y respeto por las diferencias. ‘Para un peronista nos hay nada mejor que otro peronista’”, declaró.

En la misma línea se expresó Sebastián Galmarini, quien también utilizó sus redes sociales para reclamar que las diferencias se resuelvan puertas adentro, sin profundizar la confrontación pública. “Es un grave error no comprender la importancia de la unidad del peronismo para ganarle a Milei en 2027. Aún con los muchos matices que podamos tener, no vamos a responder pavadas, ni agresiones, pero alguien debería explicarle que estas cosas parecen direccionadas a ayudar al desgobierno que está destruyendo a los argentinos”.

Los mensajes de ambos referentes del Frente Renovador fueron interpretados como un llamado de atención a los cruces públicos y una señal de que el espacio de Massa busca evitar una escalada del conflicto interno, aunque también podrían interpretarse como una mera búsqueda de unidad dentro de un peronismo que hace tiempo no la consigue.

La controversia vuelve a poner en evidencia las dificultades del peronismo para ordenar su conducción en la antesala de la discusión electoral de 2027. Mientras Cristina Kirchner continúa siendo el principal punto de referencia del espacio, la disputa entre el sector que impulsa Kicillof y el kirchnerismo más duro suma nuevos capítulos.

El banderazo de este sábado, pensado originalmente como una demostración de respaldo a la expresidenta, terminó convirtiéndose también en un nuevo escenario donde quedaron expuestas las diferencias sobre la estrategia política y el liderazgo del principal espacio opositor al Gobierno de Javier Milei.