Iván Cepeda tomó distancia del resultado difundido por la Registraduría tras la publicación de los primeros boletines del preconteo y advirtió que esos datos son preliminares, informativos y no vinculantes. El candidato del Pacto Histórico sostuvo que la definición de la segunda vuelta presidencial quedará supeditada al escrutinio oficial, la instancia con validez legal que llevan adelante los jueces de la República, y anticipó que su equipo jurídico promoverá la impugnación del 27% de las mesas instaladas en el país.
En ese marco, pidió a sus seguidores mantener la calma, respetar los tiempos institucionales y esperar el resultado definitivo antes de reconocer cualquier desenlace electoral.
Colombia celebró este domingo 21 de junio una segunda vuelta presidencial clave para definir quién encabezará el Poder Ejecutivo durante el período 2026-2030. En paralelo, el presidente Javier Milei fue uno de los primeros mandatarios en felicitar al nuevo presidente electo, Abelardo de la Espriella, a través de un mensaje publicado en redes sociales.
En la vida hay que ser proactivo y pensar que el camino que seguimos va a triunfar. El punto es que en el 2027 para esa fecha el gobierno va a tener aire político, el tema es en la elección del 2031,
El boletín N° 31 de la Registraduría documenta 12.951.391 votos para Abelardo de la Espriella, correspondientes al 49,65%, y 12.703.705 votos para Iván Cepeda Castro, equivalentes al 48,70% de los sufragios totales. Con el 99,93% de las mesas informadas, la diferencia entre ambos candidatos se mantiene en 0,95 puntos porcentuales, unos 247.686 votos, lo que ubica a esta segunda vuelta entre las elecciones más ajustadas de la historia reciente de Colombia, en un país dividido prácticamente en dos bloques electorales.
El escrutinio avanzó tras el cierre de las mesas de votación a las 16, hora local, en una jornada electoral que transcurrió sin incidentes ni denuncias formales de irregularidades. Más de 41 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar en el territorio nacional y en el exterior. Los puestos de votación en Colombia abrieron entre las 8:00 a. m. y las 4:00 p. m., mientras que los colombianos residentes en otros países pudieron sufragar desde el 15 de junio en los consulados y embajadas habilitados para el proceso.
La contienda enfrentó a las fórmulas presidenciales de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, e Iván Cepeda y Aida Quilcué, quienes avanzaron a la segunda vuelta tras obtener las mayores votaciones en la primera ronda electoral. En la primera vuelta, De la Espriella había obtenido el primer lugar con el 43,7% de los votos, mientras que Cepeda alcanzó el 40,9%. Ninguno logró superar el umbral del 50% más uno de los sufragios, por lo que la elección debió definirse en segunda vuelta, tal como establece la Constitución colombiana.
Tras el cierre de las mesas, los jurados abrieron las urnas y elaboraron el formulario E-14, en el que se consignan los votos de cada mesa y que luego es remitido para el preconteo nacional de la Registraduría. Este proceso es de carácter informativo y no tiene efectos vinculantes.
Hernán Penagos, titular de la Registraduría Nacional, destacó la tranquilidad con la que transcurrió la jornada electoral y pidió a la ciudadanía informarse por los canales oficiales y los medios de comunicación, además de recibir los resultados “con toda la calma”. “Hemos demostrado que la institucionalidad colombiana es fuerte”, afirmó, y aseguró que la ciudadanía puede tener “absoluta confianza” en el sistema electoral.
El presidente Gustavo Petro, en cambio, cuestionó el ajustado resultado electoral que le dio la victoria a De la Espriella y, a través de un mensaje en redes sociales, pidió esperar el escrutinio oficial: “Vamos a escrutinios”. La publicación se produjo mientras el preconteo continuaba avanzando y la diferencia entre los candidatos seguía siendo mínima.
El preconteo es el mecanismo que usa la Registraduría Nacional para difundir resultados de manera rápida tras el cierre de las urnas. Se basa en la información que los jurados de votación transmiten mesa por mesa, y permite conocer tendencias casi en tiempo real, pero no tiene validez jurídica: la propia Registraduría aclara que es de carácter exclusivamente informativo y no puede usarse como base para reclamos legales.
La instancia que sí define al presidente electo es el escrutinio oficial, a cargo de las comisiones escrutadoras y el Consejo Nacional Electoral (CNE), que revisan los formularios E-14 de cada mesa y tienen efecto vinculante. Según la Misión de Observación Electoral (MOE), las diferencias entre preconteo y escrutinio suelen ser mínimas: en las elecciones legislativas de 2026, la brecha fue del 0,28%.
En medio de la tensión política, la defensora del Pueblo, Iris Marín, pidió a candidatos y seguidores reconocer el resultado de las urnas, mientras que el registrador Hernán Penagos remarcó que “es un deber respetar y reconocer los resultados”, e insistió en que existen mecanismos legales para tramitar reclamaciones.
