Una violenta pelea por motivos económicos terminó con un hombre gravemente herido en la localidad mendocina de Tunuyán. La víctima recibió un disparo a quemarropa en el rostro con un arma de fabricación casera, de las conocidas como «tumberas».
El ataque ocurrió el jueves por la noche en un establecimiento comercial de la zona y la víctima tuvo que ser trasladada de urgencia a un centro de alta complejidad debido a las lesiones sufridas.
Todo se desencadenó alrededor de las 22 horas en un local ubicado a la altura del kilómetro 83 de la Ruta 40, en el sector de Puente de Río. Hasta ese lugar llegó la víctima con la intención de exigir el pago de una deuda de dinero pendiente. Derivó rápidamente en una fuerte confrontación verbal entre los involucrados.
En medio de la acalorada discusión, el agresor extrajo el dispositivo de fuego manual y gatilló directo a la cara del damnificado a muy corta distancia.
El impacto provocó heridas severas en la región facial de la víctima, quien quedó tendida en el suelo mientras testigos llamaban a emergencias.
Inicialmente, el herido fue trasladado en una ambulancia hacia el Hospital Scaravelli, donde el personal médico de guardia le brindó las primeras asistencias de estabilización. Sin embargo, a raíz de la complejidad de la lesión y la necesidad de una atención especializada, los profesionales determinaron su posterior derivación hacia el Hospital Lagomaggiore, situado en la capital mendocina.
El paciente se encuentra bajo estrictos cuidados especiales en el sector de internación. A pesar del terrible impacto y de que su diagnóstico inicial revestía gravedad, los especialistas informaron que actualmente permanece estable y fuera de peligro.
La Oficina Fiscal de la jurisdicción tomó intervención inmediata en el caso y ordenó una serie de medidas urgentes para preservar la escena. Personal de la Policía Científica y efectivos de la división de Investigaciones trabajaron en el comercio de la Ruta 40 con el objetivo de levantar rastros e intentar dar con el arma utilizada en el ataque.
Las tareas de rastrillaje y recolección de testimonios dieron sus frutos pocas horas después; lograron detener al sospechoso de haber efectuado el disparo.
