El Gobierno anunció hoy una iniciativa privada que propone construir una central nuclear en el país con capitales estadounidenses: el proyecto, presentado por Meitner Energy, prevé instalarse en el sitio Atucha de Nucleoeléctrica Argentina y, por su monto y tecnología, sería admisible dentro del Súper RIGI, el nuevo régimen de incentivo a las inversiones que se tramita en el Congreso.
Meitner Energy es una compañía que pertenece al Ansari Group, una corporación internacional liderada por el magnate estadounidense de origen iraní, Hamid Ansari, y que tiene al Invap argentino como accionista con el 40 por ciento.
Según trascendió de fuentes oficiales, la inversión estimada asciende a USD 1.200 millones y se financiará de forma íntegra con fondos privados. El plan calcula la creación de alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos a lo largo del desarrollo, la obra, la puesta en marcha y la operación.
“Junto al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, mantuvimos una muy buena reunión con Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam y Pablo Franzetti, Director de Asuntos Externos y Nuevos Negocios de la empresa en Argentina, quienes han presentado una propuesta para construir un reactor nuclear modular pequeño en Atucha, el primero de su tipo a nivel mundial”, tuiteó el ministro de Economía Luis Caputo.
“Esta obra creará alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos durante las etapas de desarrollo, construcción, puesta en marcha y operación”, agregó.
El anuncio se da en medio de la crisis de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde hubo más de 60 despidos y donde los gremios denuncian vaciamiento. CNEA estaba construyendo un reactor similar que habría sido desestimado.
La propuesta incluye la construcción del ACR-300, un reactor SMR de Generación III+ con tecnología PWR y potencia aproximada de 300 MWe, basado en un diseño de ingenieros argentinos. Su ejecución daría origen al primer proyecto First of a Kind (FOAK) comercial de este diseño a nivel mundial.
Fuentes oficiales destacaron que el acuerdo otorga a Nucleoeléctrica Argentina el derecho de asumir la operación y el mantenimiento en condiciones de mercado, mientras que Meitner Energy abonará un canon por el derecho real de superficie sobre los terrenos donde se emplazará la central. Nucleoeléctrica es la empresa del Estado que controla los activos nucleares del país y que estuvo en medio de un escándalo por supuestos gastos indebidos y otras acusaciones que involucraron a Demian Reidel y provocaron su salida del cargo de presidente de la empresa. Reidel fue asesor del presidente Javier Milei y una persona muy cercana al mandatario.
El plazo previsto de construcción es de cinco años, una vez que la iniciativa reciba aprobación del Ministerio de Economía y obtenga el licenciamiento a cargo de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Ramos Nápoli es quien, desde la secretaría de Asuntos Nucleares, dentro del esquema de Economía, controla el sector. Aunque en otro cargo, que se creó para ese fin, reemplazó a Reidel. El funcionario también hizo un posteo en X y destacó que este es “exactamente el modelo que venimos impulsando: el Estado genera las condiciones y garantiza la previsibilidad, y el sector privado invierte el capital asumiendo el riesgo. Todo esto va en consonancia con los Lineamientos de la Política Nuclear Argentina que presentamos a finales de mayo”.
“La Argentina tiene más de setenta años de trayectoria nuclear, instituciones de primer nivel y talento reconocido en todo el mundo. Que una empresa privada elija a nuestro país para construir su primer reactor confirma que ese capital técnico, con las condiciones correctas, se transforma en inversión, trabajo y energía limpia de base”, dijo el secretario.
También celebró Marcelo Matzkin, intendente de Zárate, donde se hará la obra. “No nos equivocamos cuando apostamos por el régimen de promoción de la industria nuclear. No nos equivocamos cuando decidimos ser parte la Red internacional de Municipios nucleares organizada por la OIEA. Bienvenida esta inversión a Zárate a Tasa 0″, aseguró en X.
En las últimas horas, el presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Martín Porro, afirmó que las 61 desvinculaciones que desataron dos jornadas de protestas en la sede central del organismo no alcanzaron a científicos ni a personal técnico estratégico, sino a contratos a plazo fijo firmados en 2023. El conflicto volvió a exponer el ajuste sobre la estructura estatal y la disputa con ATE por el alcance real de las bajas. Hubo incidentes, con ingreso de manifestantes al inmueble y presencia de Gendarmería.
Además, una de las críticas a la actual gestión de la CNEA es la desarticulación de Carem, un reactor nuclear pequeño en el que se venía trabajando hace unos años. Las mismas voces críticas destacaron que iba a ser reemplazado por una iniciativa privada, que haría la empresa de Ansari y el Invap, Meitner Energy. Finalmente ese anuncio llegó hoy.
Con todo, fuentes oficiales y del sector destacaron a este medio que el Carem no era un reactor modular y que su trabajo de ingeniería, el corazón del proyecto, estaba lejos de terminarse. Más allá de que sus costos de capital serían mucho más elevados.
“El sector nuclear local tiene una oportunidad enorme y hay cosas que funcionan muy bien, como iniciativas privadas para reactores y proyectos de minería de uranio. Invap está construyendo dos reactores de investigación. Pero la CNEA es un barco insignia escorado que debe ser reformateado para hacer I+D para el futuro, no está para hacer ingeniería y tratar de vender proyecto”, destacó una de las fuentes mencionadas.
Otro especialista aseguró que otro gran problema es la fuga de expertos nucleares que se formaron localmente y se van a países que pagan muchos mejores sueldos, en medio de un revival del negocio nuclear en todo el mundo. “Los despidos dela CNEA importan, claro, pero miraría también los más de 200 ingenieros y otros expertos que se fueron por los malos sueldos que paga la CNEA. Gente bien formada, del Instituto Balseiro y demás, que se fueron a ganar más al sector privado, tanto el exterior como en empresas locales”, explicó.
