De cara al debate que quiere plantear el oficialismo respecto a una eventual reforma política, que incluya una eliminación de las PASO, la senadora nacional por Santa Fe Carolina Losada (UCR) tomó distancia de la propuesta del Gobierno de su amigo Javier Milei y defendió la actual herramienta de elecciones de candidatos. «Me parece que las PASO son una herramienta muy válida. Cuando empecemos a tratar la reforma electoral, me gustaría ver cuál es la propuesta», señaló.
En su visita a la redacción de MDZ en Buenos Aires, la representante de Santa Fe ante el Senado de la Nación indicó: «Podemos evaluar suspenderlas por la situación económica, pero no eliminarlas».
-El Gobierno está decidido a avanzar con la eliminación de las PASO, una herramienta que el radicalismo usó bastante en los últimos tiempos, y vos misma fuiste producto de una. ¿Cómo ve esa propuesta?
-Si no hubiera sido por una PASO, jamás hubiera entrado como legisladora, porque normalmente cuando eligen «a dedo» no eligen a alguien con pensamiento propio, sino a quien levante la mano en función de lo que quiere el gobernador, el presidente o el jefe del partido de turno. Me parece que las PASO son una herramienta muy válida y todavía no empezamos a tratar esa ley. Cuando empecemos, me gustaría ver cuál es la propuesta: por qué las reemplazamos, si hay algo superador que asegure mejor la democracia. Si no lo hay, podemos evaluar suspenderlas por la situación económica, pero no eliminarlas.
-¿Qué sospecha le genera lo que busca La Libertad Avanza con esta modificación, en un contexto de denuncias de venta de lugares en las listas y sospechas sobre cómo se armaron las listas en varias provincias?
-No, no me genera esa sospecha. Sé que en política, sea del partido que sea, muchas veces se actúa por conveniencia momentánea, pero creo que nosotros, los legisladores que tenemos que tomar esta decisión, tenemos que abstraernos de esas cuestiones y pensar en lo que le conviene a nuestra democracia y al país que dejamos. Por eso insisto: hay que escuchar a los que están a favor y a los que están en contra, y sacar las conclusiones con herramientas y datos reales.
– ¿Y no le genera ningún temor de que La Libertad Avanza pueda terminar manejando el armado de listas en las próximas elecciones, pensando en Santa Fe en particular pero también en todo el país?
-No, porque tengo confianza en que vamos a tomar una buena decisión respecto de lo que venga. Quiero tomarme el tiempo para analizar bien lo que aprobemos, como hacemos con todas las leyes: escuchar, analizar, pedir diferentes opiniones, incluso de quienes no comparto. De hecho, con mi propio proyecto de falsas denuncias, las modificaciones que le estamos haciendo ahora, con el aporte de otros, son superadoras de lo que yo había armado originalmente.
-¿Qué evaluación hace de cómo se viene manejando el bloque UCR en el Senado?
-Es un bloque clave. La mayoría de las veces se inclinó a acompañar al oficialismo, pero nos venimos manejando con mucha responsabilidad desde el principio: decimos que sí a muchas cosas y también ponemos freno a otras. Y hoy, con Patricia Bullrich al frente, me parece que somos una pieza clave para el oficialismo, porque tienen una interlocutora que entiende muy bien la política, que tiene buena relación con todos y que sabe cómo llevar adelante no solo su bloque sino también las relaciones con el resto de los bloques. Eso genera un ida y vuelta de buena predisposición para todo.
-Pensando en su proyecto sobre falsas denuncias, ¿no sería mejor pensar en otras formas de abordar ese problema, alentar más bien a que se hagan las denuncias que no se hacen, en lugar de poner el foco en las falsas? Teniendo en cuenta las cifras del Miniterio Público Fiscal que indican que esto representa 0,09% y que el Comité Contra la Violencia de Género de la ONU no recomienda avanzar en ese sentido.
-Yo estoy cien por ciento de acuerdo con alentar las denuncias. De hecho, como periodista participé de todas las marchas de Ni Una Menos, milité mucho esa causa y sigo militándola. Acompañaría a cualquier mujer víctima de violencia, de acoso o de abuso a denunciar. Pero hay que separar perfectamente a las víctimas de las personas que usan la causa de la víctima para un beneficio propio. No es lo mismo: una persona que es víctima tiene que denunciar, tiene que ser contemplada y apoyada por el Estado y por la Justicia. Ahora, si alguien miente diciendo que fue víctima de violencia de género para usar esa causa como ataque, está utilizando a las verdaderas víctimas, y eso me parece cruel, por lo menos.
-¿No es un porcentaje demasiado ínfimo, ese 0,09%, para correr el riesgo de que alguien se sienta presionado a no denunciar?
-Aun si fuera ese porcentaje ínfimo —que no lo es tanto como parece si lo pensás en números absolutos—, valdría la pena legislar igual. Porque si a cualquier persona le toca ser ese caso, va a querer que alguien haya legislado a su favor. Y más allá del caso particular, me parece muy poco serio contrastar un 77% de casos que no se denuncian contra un 0,09% que son falsos, que encima debe ser mucho menor si hablamos de intencionalidad probada. Ahora, sobre un informe puntual —no sé si es el de Naciones Unidas o el de la OCDE que salió acá en la Argentina— tiene fallas metodológicas graves. No sé si hubo intencionalidad, pero está mal hecho. Si lo leés frase por frase te das cuenta: cuando hablan de Santa Fe, por poner el caso que más recuerdo porque es mi provincia, dicen que hay 440 falsas denuncias. Primero, ¡aleluya! Qué bueno que haya 440 casos identificados, porque es un delito que hoy casi no se persigue: la gente que pasa por todo el proceso penal, que además es carísimo y hace que muchos gasten todo lo que tienen en defenderse, cuando termina absuelta no quiere saber más nada con la Justicia y no denuncia la falsa denuncia. Así que por lo general queda ahí.
