Con Cristina Kirchner otra vez en un lugar central del escenario peronista por su estrategia de dejar abierta la chance –aun con una mínima probabilidad de que prospere- de ser candidata, referentes de las distintas tribus del PJ se encontrarán este fin de semana en La Rioja para conmemorar el 50° aniversario del asesinato del obispo Enrique Angelelli. Sin la presencia de Axel Kicillof, habrá en contraste una nutrida delegación –encabezada por Máximo Kirchner- de dirigentes alineados con la ex presidenta.
Ricardo Quintela, el anfitrión, se propuso que la actividad funcionara como un punto de reunión para poner en pausa las disputas internas, una primera señal de recomposición y un ámbito para retomar las conversaciones de cara al próximo proceso electoral. “Estamos trabajando para constituir una mesa con los sectores representativos de las distintas expresiones del peronismo”, había dicho el gobernador riojano a Clarín a principios de julio, con la intención de erigirse en un articulador ante el riesgo de que las disputas deriven en una ruptura. “Puede haber un dolor entre ellos, pero indefectiblemente lo vamos a arreglar”, planteaba sobre la pelea entre Kicillof y Cristina Kirchner.
Al gobernador bonaerense no pudo convencerlo de que viajara a la capital riojana este viernes y al día siguiente recorriera el tramo de una hora hasta la Ermita Paraje El Pastor, en Punta de los Llanos, donde habrá una misa, un almuerzo, un acto político y actividades de memoria y artísticas. Kicillof alegó compromisos familiares, aunque la escalada de tensión y pases de factura cruzados lo llevó a declinar la invitación.
“Una foto no hubiera cambiado nada con este nivel de agresión”, desestimó un integrante de su mesa chica al confirmar su ausencia. Quintela le había garantizado que en este encuentro en su provincia no habría margen para ningún embate de los adversarios internos. No hubo caso. Cristina Alvarez Rodríguez, jefa de asesores, será su representante. Kicillof y Máximo Kirchner no se muestran juntos desde el 26 de octubre, cuando en la noche de las legislativas nacionales coincidieron en el búnker de Fuerza Patria en La Plata.
El hijo de la ex presidenta irá La Rioja con Mayra Mendoza, Wado de Pedro, Paula Penacca y otra decena de dirigentes de La Cámpora. Además de participar de los homenajes a Angelelli, armó una agenda con reuniones y actividades partidarias con dirigentes locales que le responden.
“Nuestra insistencia sobre la candidatura de Cristina pone nerviosos a muchos. Es la única que demostró el coraje para defender los intereses de la gente”, resaltó luego de que la ex mandataria publicara una carta y sus abogados anunciaran una presentación ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas contra la condena por la causa Vialidad. Con el pedido de una cautelar para anular la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, mantendrá al menos por un tiempo latente la posibilidad de postularse, otro frente de tensión con Kicillof.
A La Rioja también está previsto que viajen las autoridades de los bloques legislativos José Mayans, Juliana Di Tullio, Germán Martínez y Cecilia Moreau. Sergio Massa no irá: de su sector, además de Moreau, estará Diego Giuliano, titular del Frente Renovador. Tampoco asistirían los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), que ante Quintela esgrimieron diferentes motivos.
El senador Sergio Uñac, que hace unos meses expresó su intención de ser candidato a presidente y propuso armar una interna propia escalonada y por regiones, pensaba ir pero al final canceló por la trágica caída del helicóptero en San Juan, el miércoles, que causó siete muertos. También habrá representantes del peronismo federal como Victoria Tolosa Paz y diputados como Eduardo Valdés.
«Vamos a ratificar el compromiso de discutir la nueva etapa del peronismo y a plantear que la unidad en sí misma no puede ser una cáscara vacía. Hay que ir al encuentro de una mesa que pueda establecer cómo se van a definir las candidaturas el año que viene», adelantaron los federales, en línea con lo que había dicho Quintela. Acaso una coincidencia entre la mayoría de los sectores es que en el próximo turno electoral, y luego del fallido gobierno del Frente de Todos, no habrá dedo para imponer las decisiones y en caso de voluntad compartida de acuerdo habrá que conformar un ámbito para encarar la etapa de negociaciones.
