Las nevadas persistentes que desde mitad de julio caen a lo largo de la cordillera de Los Andes se intensificaron en los últimos días al punto que este sábado se contaban de a miles los camiones varados en rutas de la Patagonia, Cuyo y el norte del país a la espera de poder seguir su marcha hacia Chile, con más de quince pasos internacionales cerrados al tránsito y operativos de emergencia en distintas localidades.
El fenómeno climático que obligaba a los transportistas a armarse de paciencia a la espera de que amainen las nevadas y se puedan despejar los caminos, también mantiene en alerta a las autoridades de las provincias más afectadas por las nevadas, como Mendoza, Neuquén, Santa Cruz, Río Negro y Catamarca.
En ese marco, el reporte de Pasos Internacionales del Ministerio de Seguridad Nacional señala este fin de semana que hay «varios pasos internacionales entre Argentina y Chile, cerrados debido a intensas nevadas en alta montaña».

Por eso, las autoridades recomiendan consultar el estado de cada uno, como así también el pronóstico, antes de emprender el cruce fronterizo.
Y, en efecto, en un búsqueda global de los pasos cerrados el mapa interactivo advertía que unos quince estaban intransitables, como los de Jama, Socompa, San Francisco, Pircas Negras, Pascua Lama, Cristo Redentor, Pehuenche, Cardenal Samoré, Pino Hachado, Río Puelo y Roballo, entre otros.
En el caso del paso de Pino Hachado, en Neuquén, había este sábado más de 1.500 camiones demorados con sus cargas en diversas playas de estacionamiento a la espera de poder cruzar a Chile por las intensas nevadas y el congelamiento de la ruta 242.
Ante ello, personal del Escuadrón 31 «Las Lajas” de la Gendarmería Nacional aplica el protocolo de emergencia de alta montaña mientras agentes de Vialidad Nacional trabajan en el despeje de la calzada.
Según lo informado por Gendarmería, el tránsito internacional se encuentra totalmente suspendido para todo tipo de vehículos debido a la acumulación de nieve y la formación de hielo sobre la calzada en el sector del Límite Internacional Fronterizo (L.I.F.), especialmente por que en la zona persiste un clima inestable, con vientos moderados y visibilidad reducida.
Ante la gravedad del bloqueo y la acumulación de camiones, los gendarmes activaron el protocolo de aparcamiento de alta montaña diseñado para cortes de larga duración con el que buscan diseñar un diagrama para la detención de los transportes en puntos estratégicos de la ruta para evitar el colapso de las zonas más próximas a la frontera.
La mayor concentración se daba en la localidad neuquina de Cutral Có, donde está la playa de estacionamiento ubicada sobre la ruta nacional 22, mientras en Zapala había también una importante cantidad de unidades distribuidas entre la Zona Franca, el Acceso Fortabat y el sector de Trannack y Houssay.
En Las Lajas, el punto clave para la subida a la cordillera, había unos 280 camiones, mientras la Región V de Gendarmería implementó dos retenes más en el sector ubicado a la altura de la estación de servicios en Arroyito y en la colectora de la localidad de Senillosa.
Las fuerzas de seguridad confiaban en que una mejorar en las condiciones meteorológicas permitan habilitar progresivamente la circulación hacia Chile. La espera también era amenizada con asistencia de la Gendarmería y su tradicional «cocina de campaña» que suele preparar guisos, sopas y hasta bebidas calientes con insumos brindados por vecinos y municipios de la región.
En tanto, en Mendoza, la paralización del Sistema Cristo Redentor que lleva más de veinte días inactivo por las nevadas generó quejas por parte de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) que publicó este sábado un video sobre el estado de las rutas y cuestionó la falta de actividad de las máquinas viales para despejar los caminos.
Los empresarios de Aprocam ya venían protestando por las demoras al señalar que el cierre del Cristo Redentor obligaba a los transportes a tomar otras rutas por la Patagonia lo que encarecía aún más sus costos.
En los videos que publicaron en Instagram, los dirigentes denunciaron que había “máquinas de Vialidad inmóviles en Uspallata: un campamento abandonado, a simple vista se aprecia una gran cantidad de equipo sin mantenimiento, tolvas, topadoras, camión salinero, equipos valiosos que se compraron para el mantenimiento del Corredor Internacional y hoy están fuera de servicio».
Además, los empresarios afirmaron que había tramos de la ruta en condiciones óptimas «y al menos hasta Puente del Inca, muestra un perfecto estado de transitabilidad, un día de sol espléndido”.
