Facundo Moyano volvió a referirse al episodio que derivó en su detención y posterior imputación por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, aseguró que no consume drogas y que su novia, Candela Arizaga, sufrió un paro cardíaco, por lo cual debió practicarle reanimación cardiopulmonar.
El ex diputado nacional y dirigente sindical dio su versión de lo ocurrido la madrugada del martes 4 de agosto en su departamento del edificio Viewpoint, ubicado en Avenida del Libertador al 5400, en el barrio porteño de Belgrano, y sorprendió con algunas revelaciones, como que debió hacerle RCP a su pareja luego de que ella se descompensara.
Moyano sostuvo que fue él quien pidió asistencia luego de advertir el estado de salud de su pareja: «Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero», afirmó a Telefe Noticias. Además, aseguró que le realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y explicó que la joven no recuerda lo sucedido porque se encontraba inconsciente.
Moyano también aseguró que dispone de registros audiovisuales de lo ocurrido dentro de su vivienda y manifestó su intención de mostrárselos a Arizaga. «Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó», declaró.
Otro de los puntos sobre los que puso el foco fue la comunicación con el servicio de emergencias. Moyano afirmó que la primera llamada al 911 se realizó cuando ambos todavía estaban dentro del departamento y no después de que Arizaga saliera a la calle.
De acuerdo con su reconstrucción, el llamado se produjo a las 5:03. En ese contexto, señaló que el encargado del edificio habría interpretado que era él quien estaba descompuesto: «Claramente, yo no puedo haber tenido un paro cardíaco porque no puedo llamar al portero mientras tengo un paro cardíaco».
También sostuvo que pidió la intervención de un patrullero y de una ambulancia. En ese sentido, cuestionó: «¿Una persona que está cometiendo violencia contra su pareja llama a la Policía y le dice ‘vengan, por favor’?».
Al ser consultado sobre la supuesta ingesta de drogas, remarcó que «no se consumió cocaína» esa noche y que él no consume ni tiene problemas de adicción. Y sobre por qué decidió negarse al análisis de sangre y orina luego del episodio, sostuvo que fue por consejo de sus abogados.
Moyano también cuestionó la interpretación de las imágenes que registraron a Arizaga corriendo desnuda por las calles de Belgrano y que tuvieron amplia repercusión.
En particular, negó ser el hombre que aparece detrás de la joven en uno de los videos. «Nunca soy yo el que está corriendo. El que está de pantalón corto y de remera soy yo», aclaró.
De acuerdo con su explicación, Arizaga abandonó primero el edificio utilizando el ascensor. Él, en cambio, tuvo que esperar a que el elevador regresara para poder salir, por lo que quedó varios minutos detrás de ella.
Moyano mencionó contar con videos del interior del departamento que permitirían reconstruir lo ocurrido. «Tengo filmado todo lo que sucedió», aseguró, y reveló que su intención es mostrárselo a Arizaga y, eventualmente, a la Justicia.
El dirigente cuestionó la decisión judicial, consideró que no había elementos suficientes para justificar su imputación y planteó que su exposición pública pudo haber incidido en la medida: «Yo soy consciente de que estuve detenido también porque soy Facundo Moyano».
Su defensa solicitó que se dejaran sin efecto las restricciones de acercamiento y contacto con Arizaga después de que la joven manifestara ante la fiscalía que no quería mantener esas medidas y que su intención era retomar la relación con Moyano.
