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La CGT marchará contra la morosidad de las familias

La morosidad en las familias llegó a niveles récord y se metió de lleno en la agenda política. El Gobierno insiste en que se trata de un «tema entre privados», pero la oposición presiona y exige una medida oficial. La CGT se suma a los reclamos y acaba de decidir una marcha por este tema al Ministerio de Economía para el 20 de agosto, según confirmaron fuentes sindicales. También preparan otras movilizaciones y no descartan un nuevo paro nacional antes de fin de año.

La cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) viene hablando del endeudamiento de los trabajadores y decidió ponerlo en la cabeza de su próxima acción contra el Gobierno. Este martes realizaron un encuentro ampliado sobre este tema y anunciaron una «campaña contra el endeudamiento de las familias trabajadoras» y en los próximos días oficializarán la movilización a Economía. El mensaje será claro: la culpa es del modelo libertario.

Tras la reunión de este martes la CGT apuntó directamente contra el Gobierno por la morosidad récord: «No es un problema individual ni un simple problema entre privados: es consecuencia de un modelo de gobierno que ajusta los ingresos, encarece la vida, beneficia a los usureros y obliga a cada vez más hogares a endeudarse para llegar a fin de mes».

Algunos números encienden alarmas en Casa Rosada. Según un informe del Banco Provincia, entre 2024 y 2026 fueron 4 millones de nuevos morosos, de los cuales 3 ya tenían deudas dos años atrás, pero no tenían problemas para afrontarlas. La mora en los financiamientos fintech es preocupante también. La mora total se ubica entre el 30,3% y el 31% de la cartera por monto. Es decir, afecta entre 2,3 y 2,4 millones de personas, aproximadamente.

La movilización a Economía está encuadrada en el plan de lucha anunciado por la CGT el 7 de julio pasado. En vez de realizar un paro general, decidieron llevar adelante una serie de acciones escalonadas que construyan un escenario favorable para una medida de esa naturaleza. Uno de sus secretarios generales, Cristian Jerónimo (vidrios), se sinceró los últimos días al decir que un paro «es angustiante para los propios trabajadores porque, encima que estamos mal, lo único que genera es que pierdan su día de trabajo y salario». Por el contrario, intentan «revertir esta situación mediante el diálogo”.

Con este criterio, participaron en diferentes medidas propias y acompañaron a reclamos de otros sectores. En la semana pasada participaron (de manera acotada) de la marcha de los jubilados del último miércoles y de la concentración contra la ley inviolabilidad que se votó el jueves. El viernes fue el día que desplegaron una importante cantidad de militantes el viernes, en la peregrinación por San Cayetano.

Después del 20 de agosto, la CGT tiene previsto una movilización por el Día de la Industria (el 2 de septiembre), una participación en la Semana Social de la Iglesia (del 4 al 6 de septiembre) y una concentración cuando delibere el Consejo del Salario Mínimo (con fecha a definir).

Si estas movilizaciones contribuyen a un clima más favorable para un nuevo paro general está por verse. También si logran encontrar un canal de diálogo con el Gobierno, hoy inexistente, según fuentes sindicales. Ni siquiera con la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, un político que prometía hablar con todos.