España, México, Francia, Estados Unidos, Turquía, Austria, Alemania, Holanda, Italia, Uruguay, Brasil, Chile, Colombia y hasta Panamá. En la mayoría de los destinos estuvo más de una vez. Solo entre 2025 y lo que va de este año, registró 18 salidas del país, según consta en los registros migratorios de María Soledad Calle, la gremialista de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que creó la empresa USEM, firma que obtuvo un contrato millonario para administrar los fondos de ese sindicato, y que compró el primer piso de San José 1111, justo abajo de Cristina Kirchner.
Los viajes de Calle por el mundo se corresponderían con su actividad gremial, a donde recaló por su cercanía con Abel Furlán, desplazado por la Justicia en mayo de este año, y por su participación en una federación sindical denominada IndustriALL Global Union para América Latina y el Caribe. En noviembre de 2022, Calle publicó una foto desde Ginebra (Suiza), cuando se sumó a esa entidad. “Traemos la consigna de la UOM como bandera para todas las luchas: ‘No hay solución gremial sin solución política’”, manifestó ese día.
Ese viaje, según los registros migratorios a los que accedió LA NACION duró diez días. Ingresó y salió de Europa a través del aeropuerto de Barajas (Madrid), como suelen hacer muchos dirigentes gremiales que viajan a Suiza.
A partir de ese momento, no paró de viajar. En 2023, hizo once vuelos a Uruguay (3), México, Francia (2), Brasil (3), Holanda (en realidad fue a Sudáfrica), Italia. La mayoría de esos viajes aparecen en sus redes sociales. Un ejemplo. En mayo, estuvo en San Pablo (Brasil) con motivo del XI Congreso Nacional de la CNM – CUT. “La importancia de una agenda común en defensa de las democracias latinoamericanas y los derechos de las trabajadoras y los trabajadores”, escribió en el posteo.
Un mes antes, estuvo en México y aprovechó para sacarse una foto junto a Carlos Tomada, por entonces embajador de Argentina en ese país. “Orgullo y agradecimiento. Finalizamos una semana de mucho trabajo, aprendizaje y nuevos proyectos”, le dedicó en sus redes.
En junio de 2023, posteó una serie de fotos sobre su tarea sindical en Sudáfrica, aunque ese viaje figura en los registros como “Holanda” porque viajó a través de la aerolínea de ese país KLM. Nuevamente publicó varias imágenes en sus redes. “Picadito de la Conferencia Política de Medio Término de IndustriALL Global Union”, posteó el día del regreso.
Para ese entonces, Calle ya administraba los fondos de la UOM. En febrero de ese año, según reveló el diario Clarín, el gremio que lideraba en ese entonces Abel Furlán, uno de los interlocutores sindicales favoritos del kirchnerismo, le cedió a la empresa USEM SA, donde Calle aparece como vicepresidenta, la administración del 80 por ciento de los aportes de sus 200.000 afiliados.
A partir de ese momento, USEM SA se quedó con el 0,5% del total de los aportes de los trabajadores de la UOM. Un negocio que habría significado una ganancia de unos $100 millones mensuales. Lo más llamativo de todo es que Calle ya aparecía en ese momento como empleada de la UOM y representaba al sindicato ante organismos internacionales.
El contrato es materia de investigación en una causa que está a cargo del juez Julián Ercolini, quien pidió documentación de la empresa a diferentes organismos oficiales y obtuvo los libros contables. En el expediente también figuran los registros bancarios, con todos los movimientos de los últimos dos años.
“Es una disputa sindical y de poder. No tengo ninguno de los roles que se me asignan”, dijo Calle a LA NACION este martes.
En 2024, la sindicalista siguió recorriendo el mundo. Hizo 12 viajes al exterior, a razón de uno por mes. “Muchas gracias Instituto Lula e Instituto Patria y mis queridos compañeros del Sindicato dos Metalúrgicos do ABC por la invitación a compartir un espacio de reflexión sobre la situación de nuestros países y la construcción de un futuro mejor para todas y todos», escribió en junio desde Brasilia junto a la senadora Anabel Fernández Sagasti y al exlegislador Oscar Parrilli.
Ese mismo viaje había arrancado una semana antes en Viena (Austria) desde donde publicó: “La transición será justa si nos incluye en condiciones de vida dignas a todas y todos”.
El año pasado, Calle repitió el récord de 12 viajes en 12 meses. Estuvo tres veces en Europa, una vez en Estados Unidos, y el resto de las escapadas fueron por América Latina. En mayo, fue parte del IV Congreso de la Federación de Industria de Comisiones Obreras que se realizó en Toledo (España). “Muchas gracias por tender puentes sobre el mar, sostenidos en la lucha y la solidaridad para alcanzar el sueño compartido de la dignidad”, publicó luego de ese encuentro.
El 16 de julio pasado, la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo habilitó al actual interventor de la UOM, Alberto Biglieri, a suspender el contrato del sindicato con la empresa USEM. Un mes antes, Calle ya había sido echada del gremio.
El sindicato de los metalúrgicos fue intervenido tras las elecciones del 18 de marzo pasado. Los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González concluyeron que el proceso electoral “no garantizó una elección confiable, segura ni transparente”.
