La senadora nacional Beatriz Ávila celebró la obtención del dictamen para establecer un nuevo marco regulatorio de biocombustibles y destacó su impacto en la generación de empleo, las inversiones y el desarrollo de las economías regionales.
“Después de muchos años de insistencia logramos avanzar con un dictamen. Tucumán no tiene petróleo ni litio, pero tiene caña de azúcar y una industria que desde 2006 viene realizando un aporte fundamental a la producción de energías renovables”, afirmó Ávila.
La iniciativa establece que el corte obligatorio de bioetanol aumentará del actual 12% al 15% en el plazo de un año. De ese porcentaje, un 6% corresponderá al bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar, otro 6% al producido con maíz y el 3% restante quedará sujeto a libre competencia. En el caso del biodiésel, el corte se elevará del 7,5% al 10%.

La senadora tucumana recordó que su propuesta original contemplaba llevar el corte de bioetanol al 18%. “El 15% me parece insuficiente, pero representa un avance importante para promover nuevas inversiones y reactivar la economía. Además, incorporamos la posibilidad de que cada provincia pueda aumentar ese porcentaje si así lo decide. Tucumán podría establecer un corte del 18% o incluso del 20%”, explicó.
El dictamen también contempla una vigencia de 15 años, la declaración de interés público, incentivos fiscales y reglas relacionadas con los cupos, los precios y la participación de las provincias productoras.
Ávila destacó que la producción sucroalcoholera sostiene miles de puestos de trabajo directos e indirectos, involucra a ingenios, cañeros y trabajadores y moviliza gran parte de la economía regional.
“El beneficio no es solamente ambiental. Estamos hablando de energías renovables, de trabajo genuino, generación de recursos y crecimiento para Tucumán, el Norte Grande y todo el país. Cada vez que se carga un litro de nafta, una parte de ese combustible puede ser producida por nuestras provincias”, señaló.
Asimismo, remarcó que el avance fue resultado de un trabajo conjunto entre los gobernadores de las provincias bioenergéticas, el Congreso, el Gobierno nacional y los sectores público y privado. En ese sentido, reconoció el impulso del gobernador Osvaldo Jaldo y el aporte técnico del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT).
“Tenemos identidad tucumana y una profunda identidad azucarera. Por eso este dictamen nos emociona y nos llena de satisfacción. Esperamos que pueda ser incorporado en la próxima sesión, porque significa más inversiones, más empleo y nuevas oportunidades para nuestra provincia”, concluyó la senadora Beatriz Ávila.
