Tras la finalización del juicio por la muerte de los tripulantes del submarino ARA San Juan, las abogadas de 34 familiares de las víctimas pidieron el cumplimiento efectivo de las penas de los condenados y Casación revisará el planteo.
Las abogadas Valeria Carreras y Lorena Arias sostuvieron en un comunicado que fue un logro la realización del juicio oral y que, a lo largo del debate, “quedó probado lo que durante años se intentó silenciar: el submarino no estaba en condiciones de cumplir su misión. Aquel final trágico era evitable”.
“El fallo de primera instancia representó un logro enorme para las familias: por primera vez hubo una condena, se reconoció que la tragedia era evitable y se tuvo por probado el mal estado de mantenimiento del submarino, entre otros elementos centrales que durante años se intentó silenciar”, agregaron las representantes de la querella mayoritaria.
El objetivo de este pedido, explicaron las abogadas, es “evitar que un hecho de esa magnitud vuelva a cobrarse la vida de personal de las Fuerzas Armadas”.
El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó el 8 de julio al excapitán de navío Claudio Javier Villamide, entonces comandante de la Fuerza de Submarinos, a tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial por incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso con estrago culposo agravado por la muerte de la tripulación.
En el mismo veredicto, por unanimidad, absolvió al contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo y a los capitanes Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa.
El debate, que se extendió más de cuatro meses y unas 30 audiencias, partió de un punto que la querella consideró ya acreditado: el submarino zarpó con deficiencias técnicas conocidas, entre ellas el vencimiento del carenado y problemas de estanqueidad vinculados a la válvula E19.
Según los jueces de la mayoría, Villamide autorizó la patrulla pese a esas fallas y no adoptó medidas suficientes cuando, el 15 de noviembre de 2017, la nave reportó ingreso de agua de mar, un cortocircuito y un principio de incendio. Un día después se perdió el contacto y los restos fueron encontrados un año más tarde a más de 900 metros de profundidad.
Otra querella, encabezada por Luis Tagliapietra, padre de uno de los tripulantes, reclamó la nulidad de todo el juicio y un nuevo debate en Mar del Plata. La defensa de Villamide, en tanto, insiste en su absolución y sostiene que, casi nueve años después, no está acreditado con certeza qué ocurrió en las horas previas a la implosión.
La causa queda ahora en manos de Casación que deberá resolver si admite los planteos de las querellas.
