Tras conocerse el dato de inflación de agosto, el relevamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) permite poner el foco sobre la evolución de los precios de los alimentos -el rubro con mayor incidencia en el total y el que más condiciona la economía de los hogares por su impostergabilidad- y observar cuáles fueron los productos que más se encarecieron durante el mes, más allá del 1,7%, en línea con la media.
Entre los artículos de consumo masivo, los mayores aumentos se concentraron en fideos secos, galletitas y harina. Los fideos secos tipo guisero de 500 gramos subieron 4,5%, al pasar de $1.694,83 en julio a $1.771,52 en agosto. En tanto, las galletitas dulces envasadas sin relleno de 150 gramos aumentaron 4,3%, de $1.500,66 a $1.565,64. El aceite de girasol (1,5 lt), por caso otro producto con incidencia masiva, subió 2,2%.
Las galletitas de agua también registraron una suba significativa, del 3,4%, y llegaron a un precio promedio de $1.638,54 por paquete de 250 gramos. La harina de trigo común 000, otro producto básico de la canasta, aumentó 3,8% y pasó de $1.019,68 a $1.058,70 por kilo.
El pan francés tipo flauta siguió una dinámica similar y tuvo un incremento del 3,8%, con un precio promedio de $4.909,98 por kilo. El pan de mesa de 390 gramos, en cambio, bajó 2,6% y pasó de $3.714,63 a $3.619,08.
Dentro de los alimentos relevados, el filet de merluza fresco también se ubicó entre los productos con mayores aumentos. El kilo pasó de $14.200,12 en julio a $14.820,86 en agosto, lo que representa una variación del 4,4%.
En el resto de las carnes, las modificaciones fueron más moderadas. El kilo de nalga aumentó 1,5%, hasta $21.763,38, mientras que el cuadril subió 0,5% y la carne picada común avanzó 0,6%. El asado prácticamente no tuvo cambios, con una variación positiva del 0,2%. Por el contrario, la paleta bajó 0,4% y el pollo entero tuvo una caída del 0,5%.
Los lácteos mostraron comportamientos diversos. El queso pategrás aumentó 2,6%, hasta un promedio de $27.926,28 por kilo, mientras que el queso cremoso subió 2,3% y el queso sardo 1,6%. La manteca avanzó 1%, la leche fresca entera 0,5% y la leche en polvo apenas 0,1%. El yogur firme, en cambio, registró una baja del 1,4%.
También hubo incrementos en productos habituales de la mesa argentina. El aceite de girasol de 1,5 litros aumentó 2,2%, el azúcar 1,4%, la sal fina 1,8%, el café molido 2,3% y la yerba mate 1,1%. El agua sin gas de 1,5 litros tuvo una suba del 5,5%, una de las más importantes dentro de este grupo.
Las frutas y verduras presentaron, como suele ocurrir por su estacionalidad, las variaciones más pronunciadas del relevamiento, con fuertes movimientos tanto al alza como a la baja. La cebolla aumentó 42,7%, la banana 30,4%, el zapallo anco 35,5% y la papa 22%. También subieron la batata, 9,6%. En sentido contrario, la lechuga cayó 18,8%, el tomate redondo bajó 17,5%, el limón 2,3%, la manzana 1,6% y la naranja 0,9%.
El comportamiento de estos productos frescos responde en buena medida a factores estacionales, por lo que sus variaciones pueden ser considerablemente más bruscas que las observadas en otros alimentos de consumo habitual.
En conjunto, el relevamiento muestra que, más allá del dato general de inflación de agosto, varios productos que forman parte de las compras habituales de los hogares registraron aumentos superiores al promedio, con los fideos, las galletitas, la harina y el filet de merluza entre los principales incrementos del mes.
