El juicio que investiga la responsabilidad del cirujano Aníbal Lotocki por la muerte de Christian Zárate continuará el miércoles próximo con la sexta audiencia. En esta jornada declararán cuatro inspectores del Ministerio de Salud que participaron en la clausura del Centro Médico Conde (CEMECO), donde se practicó la intervención quirúrgica.
Durante la audiencia previa, realizada el miércoles pasado, dieron su testimonio ocho peritos médicos ante el tribunal N°17 para cuestionar los controles y la atención que recibió la víctima, describiendo que debido al deterioro clínico, no obtuvo una respuesta adecuada por parte del equipo de profesionales que lo trató.
Lotocki enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual por la muerte del paciente de 50 años, operado un día antes de su fallecimiento.
Zárate se sometió el 15 de abril de 2021 a una intervención que combinó dermolipectomía y lipoescultura, con extracción de tejidos y aspiración de grasa, en un cuadro clínico que presentaba antecedentes previos de COVID-19 y diabetes tipo II.
Durante el testimonio de los especialistas, la fiscal María Luz Castany interrogó sobre el drenaje de 400 centímetros cúbicos de líquido hemático registrado en la hora y media posterior a la cirugía, ante lo cual los expertos señalaron que correspondía evaluar signos clínicos de descompensación y profundizar los estudios diagnósticos.
Asimismo, los peritos indicaron que una intervención de tal magnitud, que incluyó la extracción de dos litros y medio de tejido adiposo, requería internación por un lapso no menor a veicuatro horas, contemplando además la posibilidad de derivaciones a centros de mayor complejidad en medio del brote de coronavirus.
En otro tramo de la audiencia, se analizó el formulario de consentimiento firmado por Zárate. Los especialistas afirmaron que el documento no detallaba los riesgos inherentes a ese tipo de cirugías estéticas.
La evolución clínica del paciente se agravó luego de la operación tras la detección de una anomalía en el sistema de drenaje por parte de una enfermera, lo que motivó que Lotocki dispusiera un segundo ingreso al quirófano, tras lo cual la víctima sufrió dolores continuos y dificultades para conciliar el sueño durante la madrugada.
A la mañana siguiente, el cuadro derivó en una descompensación severa que requirió intubación y la solicitud de un traslado de emergencia. Finalmente, Zárate falleció a causa de un paro cardíaco.
El anestesiólogo Martín Meiriño declaró ante los jueces que el desenlace fatal ocurrió en forma progresiva: «El deterioro transcurrió con el transcurso del tiempo y no se estuvo, al menos por las actuaciones que a nosotros nos acercan, a la altura de seguir ese deterioro».
En este sentido, los peritos coincidieron en que «el óbito empieza mucho antes, en una secuencia de deterioros que no fueron asistidos».
Además de Lotocki, están imputados los médicos Daniel Enrique Zambrano García, Santiago Luis Olguín y Polansky Peláez Hoyos, y la contadora y directora del centro médico, Andrea Isabel Torelli, mientras que la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek afronta cargos por encubrimiento agravado por presuntamente ocultar el teléfono celular del principal imputado.
