El comisario Walter Adrián Maciel volvió a declarar ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, que lo juzga junto a otras seis personas por la sustracción y el ocultamiento de Loan Danilo Peña (5), y apuntó contra Juan Carlos Castillo, el fiscal que estuvo a cargo de la investigación durante los primeros nueve días. “Tendría que haber denunciado al fiscal porque no se avocó ni dirigió la investigación”, se lamentó; y no dudó en señalarlo como “responsable del escándalo jurídico” que hubo en la primera etapa de la investigación.
El ex jefe de la Comisaría de 9 de Julio lamentó que no se realizara el careo con Laudelina Peña (47), tía del chico, también detenida. “Era oportuno y pertinente para que los jueces, la querella y la fiscalía tengan una visión más amplia de mis dichos”, sostuvo. Y dejó en claro que ya no aceptará confrontar con otros imputados.
Previamente la abogada de Laudelina, Mónica Chirivín, había desistido del careo por considerar que eran “meras alegaciones del imputado” Maciel y que prefería que más adelante la tía de Loan hiciera una ampliación de su indagatoria para responder las acusaciones del comisario.
Maciel volvió a apuntar contra Laudelina. “No puede ser que en una Fiscalía de esta ciudad hizo una denuncia (de un supuesto atropellamiento de Loan en cercanías de la casa de Catalina Peña), que luego repite y da más detalles ante el Juzgado Federal de Goya; y al día siguiente cambia su versión hasta el día de hoy”, se quejó.
Esta vez Maciel decidió responder preguntas de los fiscales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel. Aseguró que nunca tuvo contacto con ninguno de los imputados ese día y negó haber sustraído el libro de guardia de la Comisaría, tal como aseguraron algunos subalternos. “El libro quedó en mi oficina”, aseguró. En ese sentido, acusó al sargento Orlando Cáceres de “mentir” y “cometer torpezas que no son aceptables”. El suboficial declaró ante la Justicia que Maciel le ordenó modificar el horario en que se enteraron de la desaparición de Loan.
En otro tramo de su declaración, dijo que arribó a El Algarrobal, donde desapareció el chico, entre las 16.50 y 17.10 y que ordenó a sus subalternos el primer rastrillaje. “Les dije que no vuelvan si no encontraban al chico” y que media hora después el oficial Torres le comunica que “no lo pudimos encontrar”.
El comisario dijo que a partir de esa información notificó al jefe de la Unidad Regional Goya, Nicolás Báez; y al fiscal Juan Carlos Castillo. “Me dijo que lo tenga al tanto. El fiscal recién estuvo en el lugar el viernes (14 de junio) a la tarde”, afirmó. Y que en los días posteriores “siete veces le pedí a Castillo para detener a Laudelina, pero me dijo que iba a ser testigo de sus actuaciones”.
Maciel sostuvo que desde un primer momento colocó a la tía de Loan como una de las principales sospechosas. “No me miraba a la cara, me quería manejar la investigación, estaba siempre pendiente del teléfono”, recordó.
Al referirse a Bernardino Antonio Benítez, el tío político de Loan, Maciel fue contradictorio. Por un lado aseguró que “estaba preocupado por buscar a Loan” y que cuando llegaba al campo de Catalina Peña lo vio “todo transpirado, sin remera, en moto. Le pregunté a uno de mis hombres quién era ese loquito que andaba así. En ese momento yo no sabía quién era, me enteré después”. Sin embargo, reconoció que Benítez fue a la primera persona que decidió demorar y llevar a la Comisaría para tomarle declaración.
Sobre el botín de Loan que apareció enterrado en un lodazal que está a más de dos kilómetros de donde se lo vio por última vez, Maciel no dudó en calificar como “una coartada más de María Victoria Caillava y Carlos Guido Pérez para que se siga buscando” al chico en el campo. Y que “Laudelina fue quien lo plantó en ese lugar”.
Maciel también se refirió a la falsa alarma sobre la aparición de Loan en el madrugada del 14 de junio. “Cuando me entero que no era cierto me enojo y le digo que se le iba a hacer un sumario administrativo y pedir su traslado. Él me dijo que se había equivocado, que el dato había salido de la familia”.

Sobre el final de su declaración, el comisario cargó contra la abogada Mónica Chirivín, defensora de Laudelina Peña. “Cuando estuve detenido en Buenos Aires un preso me dijo te manda saludos la doctora Chirivin, que hagas lo que ya sabes”, recordó. Y en la audiencia preguntó a la abogada “quiero saber a qué se refiere con que haga lo que yo sé”.
Esa expresión del abogado llevó a la letrada a advertir a los jueces sobre el “hostigamiento” que estaba recibiendo junto a su cliente.
La jornada se cerró con el testimonio del perito en criminalística Roberto Quiróz, quien no aportó datos de relevancia para la investigación. El hombre dijo que fue convocado para recolectar una trozo de tela similar a una pulsera roja y lo que parecía una huella sobre excremento de vacunos. Y que su intervención en el caso se produjo entre el 17 y el 21 de junio de 2024, cuando el caso pasó a la Justicia Federal.
El Tribunal decidió reprogramar el testimonio de Pablo Andrés Noeda, biólogo de la División Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina, quien no se presentó porque se encuentra de viaje en el exterior. El profesional había sido el responsable de analizar supuestas manchas de sangre halladas en la camioneta del matrimonio Pérez Caillava.
El juicio oral y público que se realizó en uno de los salones del Escuadrón 48 de Gendarmería, en la ciudad de Corrientes, continuará este jueves con la declaración de otros cuatro testigos.
El Tribunal integrado por Fermín Ceroleni, Ariel Belforte y Simón Bracco deberá establecer la responsabilidad de Laudelina Peña, Bernardino Benítez, Mónica del Carmen Millapi, Daniel Ramírez, Carlos Guido Pérez, María Victoria Caillava y Walter Maciel en la sustracción de Loan Danilo Peña, hecho que ocurrió en la tarde del 13 de junio de 2024 en una zona rural conocida como El Algarrobal. Desde entonces se desconoce el paradero del chico.
