Facundo Del Gaiso, legislador porteño de la Coalición Cívica y denunciante en causas vinculadas con la AFA, sostuvo que Claudio «Chiqui» Tapia deberá explicar el origen de su patrimonio tras el levantamiento de su secreto fiscal y bancario. «Se abre una caja de Pandora», afirmó.
La medida fue dispuesta por el juez federal Ariel Lijo, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito vinculada con el desempeño de Tapia como funcionario del Ceamse, el organismo encargado de gestionar residuos del Área Metropolitana de Buenos Aires. El magistrado ordenó reunir información sobre sus bienes, ingresos y movimientos financieros, según la resolución reseñada por Infobae.
Del Gaiso expresó desconfianza en Lijo y concentró sus expectativas en la actuación del fiscal. «Sí tengo fe en Pollicita», señaló en Cadena 3, y cuestionó qué hará el juez una vez que reciba los resultados de la investigación.
El legislador estimó que Tapia cobra entre 8 y 9 millones de pesos mensuales por su cargo en el Ceamse y entre 70 y 80 millones por sus funciones en la Conmebol. Aun con esos ingresos, sostuvo que deberá justificar sus propiedades y un nivel de vida que describió con la expresión “vive como un jeque árabe”.
También aseguró que el dirigente había omitido unos 1.000 millones de pesos en una declaración jurada y reclamó que se investigue cómo reunió ese dinero. Además, pidió examinar posibles testaferros, empresas vinculadas y gastos en viajes y aviones.
Del Gaiso extendió sus críticas al ministro de Justicia, Mahiques. «Desde que llegó Mahiques, para Tapia y Toviggino fueron todas buenas noticias», sostuvo, en referencia a decisiones judiciales que, según su interpretación, favorecieron a ambos dirigentes.
Al abordar otra de las investigaciones, la de la mansión de Pilar que vinculó con el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, denunció que las disputas sobre qué juzgado debe intervenir impiden avanzar sobre el fondo del caso.
«Lo único que están discutiendo hace nueve meses es qué juez investiga, qué competencia interviene», cuestionó. Según su relato, el expediente estuvo cinco meses en el juzgado federal de Campana, a cargo de González Charvay, pasó luego a otro tribunal y volvió a quedar encaminado hacia ese juzgado. Criticó las decisiones de los camaristas Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña y reclamó que la Corte Suprema resuelva la competencia.
El denunciante puso el foco en una jubilada y su hijo monotributista, a quienes señaló como titulares de una mansión que valuó en 20 millones de dólares y de 54 vehículos de alta gama. Cuestionó que no se les hubieran exigido explicaciones sobre el origen de los fondos para esas adquisiciones.
Como elementos que, a su entender, relacionan la propiedad con Toviggino, mencionó cuadros y bolsos con referencias al dirigente, cédulas de vehículos a nombre de sus hijos y kartings que estos utilizaban. También denunció que se retiraron caballos durante la noche y que se interrumpió el funcionamiento de cámaras para facilitar su salida.
Consultado sobre si Carlos Tevez había sido convocado por sus declaraciones públicas acerca de la propiedad, Del Gaiso respondió que no. Atribuyó esa falta de medidas a las demoras para definir quién debe investigar.
El legislador también afirmó que en la mansión se celebraron cumpleaños de jueces y reuniones de fiscales, y que llegaron gobernadores en helicóptero. Vinculó esas denuncias con su cuestionamiento a la relación entre el Poder Judicial y la dirigencia del fútbol, que calificó de “íntima”.
«No tendría que haber ninguna posibilidad de que un juez de la Nación esté vinculado a la AFA», sostuvo. En ese sentido, objetó la participación de magistrados en los órganos internos de la entidad y los vínculos generados a través de viajes y encuentros.
Finalmente, depositó sus mayores expectativas en la Justicia de Estados Unidos y en una eventual declaración de Juan Pablo Beacon, excolaborador de Toviggino. Aseguró que Beacon posee información sobre empresas, transferencias y movimientos de dinero que podría comprometer a los dirigentes. “Si Beacon habla, se acabó Tapia, se acabó Toviggino”, afirmó.
