El Gobierno habría aceptado reincorporar a trabajadores que habían sido desplazados de la Quinta de Olivos, luego de los doce despidos dispuestos la semana pasada en el marco de una reestructuración del personal que asiste al presidente Javier Milei. La decisión todavía no fue confirmada oficialmente por Casa Rosada. Resta saber si abarcará a todos los cesanteados.
Según supo este medio, la reincorporación fue acordada después de negociaciones entre funcionarios de la Secretaría General de la Presidencia, área a cargo de Karina Milei, y el gremio ATE. Los empleados serían reubicados entre la Casa Rosada y las oficinas de Presidencia ubicadas en la calle 25 de Mayo, aunque todavía restan cuestiones administrativas para formalizar la medida.
La decisión no modifica, por el momento, el esquema anunciado por el Ejecutivo para que la Casa Militar asuma las responsabilidades sobre la Quinta Presidencial de Olivos. Pese a esa reorganización, todavía continúa desempeñándose personal civil dentro del complejo.
Los doce despidos habían sido comunicados la semana pasada en medio de una reestructuración de la residencia presidencial. De acuerdo con lo publicado, circularon distintas versiones sobre los motivos de la decisión, que fueron desde supuestas filtraciones de información «privada» y reuniones «nocturnas» hasta cuestionamientos vinculados con la compra de mercadería para abastecer Olivos y la Casa de Gobierno.
Los cambios incluyeron la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y una reorganización de las tareas de seguridad, administración y control. El esquema oficial establece que la transferencia integral de responsabilidades y bienes hacia la Casa Militar deberá completarse en un plazo máximo de 60 días.
Según se consignó, la modificación buscaba reducir tanto la estructura formal como la cantidad de personal que permanece habitualmente en la residencia presidencial. Mientras avanza la transición, empleados civiles continúan cumpliendo funciones dentro del predio.
El conflicto también tuvo una derivación judicial. La diputada Marcela Pagano presentó una denuncia contra Karina Milei, Belén Agudiez y el exintendente de la Quinta de Olivos, Osvaldo Sosa, entre otros, para que se investiguen presuntas irregularidades relacionadas con un emprendimiento gastronómico y con mercadería adquirida mediante licitaciones oficiales destinadas al complejo presidencial.
El presidente Javier Milei designó al coronel Fernando Alberto Tereso, actual segundo jefe de la Casa Militar, para encabezar la reorganización de la Quinta de Olivos, luego de la crisis interna que derivó en la desvinculación del personal civil que trabajaba en la residencia presidencial.
Tereso, quien anteriormente fue jefe de prensa del Ejército y segundo jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo, tendrá a su cargo un nuevo esquema que contempla la sustitución progresiva del personal civil remanente por integrantes de las Fuerzas Armadas. De esta manera, militares pasarán a ocuparse de tareas cotidianas como peluquería, jardinería, cocina y el cuidado de los perros.
La reestructuración se produce después de la salida de Analía Agudiez, hermana de Belén Agudiez, quien estaba al frente del área gastronómica de la residencia. El caso quedó atravesado por denuncias sobre presuntas irregularidades, entre ellas una licitación por $700 millones para mantenimiento y jardinería que la diputada Marcela Pagano aseguró que habría sido direccionada, además de cuestionamientos sobre el supuesto uso de recursos de la Quinta para un emprendimiento privado de catering.
