La última Sprint Race de la temporada de la Fórmula 1 dejó números para las estadísticas: 30 minutos de demora por un diluvio, nueve abandonos y apenas 13 pilotos que vieron la bandera a cuadros. Entre los que debieron retirarse estuvo Franco Colapinto, por una falla mecánica de su Alpine. Además, Max Verstappen, el máximo ganador (14) desde la implementación de este formato en 2021, se llevó su primer triunfo del año en una Sprint y rompió el maleficio en Singapur, donde nunca había ganado.
Fue una carrera caótica desde antes de comenzar. La lluvia hizo recordar lo ocurrido en Malasia, donde el diluvio y una falla en el software de la FIA provocaron una demora de una hora y 33 minutos en la largada. Esta vez, el problema fue exclusivamente meteorológico y, tras varias inspecciones de la pista, Dirección de Carrera autorizó la salida para las 6.30, hora argentina, media hora después de lo previsto.
Tras dos vueltas detrás del auto de seguridad, la carrera se puso en marcha. Una vez más, Red Bull perdió la pulseada en la largada y Verstappen cedió la punta ante George Russell. Pero ese fue apenas el primer golpe de escena: al salir de la última curva y volver a pasar por la recta principal, la zona con mayor acumulación de agua, el piloto de Mercedes perdió el control de su auto al pisar la línea blanca. Hizo un trompo, cruzó la pista y terminó contra el muro.
El auto de seguridad volvió a desplegarse, mientras en el fondo del pelotón también abandonaban Lance Stroll y Sergio Pérez. El pit lane se abrió para permitir el paso de los autos y facilitar el retiro del Mercedes de Russell. Sin embargo, Isack Hadjar no llegó a utilizar esa vía: se metió en una escapatoria después de que desde el muro de Red Bull le pidieran que apagara el coche.
La gráfica de televisión marcaba la cuarta vuelta cuando Colapinto debió detenerse. Según informó Alpine, el auto del argentino se paró en la curva 14 y el equipo perdió tanto los datos como la comunicación con el vehículo, sin poder determinar de inmediato qué había ocurrido. Por eso, cuando el piloto pasó por el corralito de prensa, todavía no tenía una explicación sobre el motivo por el que se había apagado por completo el sistema.
«Había una oportunidad. Una lástima. Tuvimos un problema en el auto. Veremos exactamente qué es. Era una buena oportunidad, una lástima. Ahora, intentar arreglarlo para la qualy, sin las vueltas de la Sprint Race. Ojalá hacer un par de cambios buenos y estar bien para la Qualy», le dijo a ESPN, con la mirada puesta en la clasificación, que se retrasó y comenzará a las 10.30 (hora argentina).
