El excontador de la familia Kirchner, Víctor Manzanares, habló antes de ingresar a los tribunales de Comodoro Py para el inicio del juicio por las causas Hotesur y Los Sauces. “Tengo un arrepentimiento profundo”, afirmó ante la prensa, y aseguró que se presentó para responder por sus actos ante la Justicia.
“Yo vengo a estar a derecho, a responder ante la sociedad, ante la Justicia por lo que he cometido”, sostuvo Manzanares, uno de los imputados en el proceso que tiene entre sus principales acusados a la expresidenta Cristina Kirchner y a su hijo Máximo.
El contador dijo que estaba preparado para afrontar el debate oral, cuyo comienzo estaba previsto para las 10 ante el Tribunal Oral Federal 5. “Estoy muy bien, preparado, es algo que estaba esperando hace muchos años”, expresó al llegar al edificio judicial.
También manifestó su intención de aceptar la resolución que adopten los jueces sobre su situación. “Vengo a recibir mi sentencia en el momento que corresponda. Yo necesito cerrar este capítulo de mi vida”, señaló.
Durante el intercambio con los periodistas, Manzanares vinculó su arrepentimiento con el descubrimiento de los hechos investigados. Dijo que se pregunta qué habría ocurrido si esas maniobras no hubieran sido denunciadas.
“Tengo un arrepentimiento profundo, pero siempre me pregunto qué hubiera pasado si no hubieran existido las denuncias, el descubrimiento de los hechos. Por suerte ocurrió. Puedo sanar, que es lo que más me importa”, afirmó.
Consultado por el empresario Lázaro Báez, otro de los acusados, evitó pronunciarse sobre su situación personal o sobre cómo enfrenta el proceso. “Yo no puedo ponerme en la mente de otras personas, solamente puedo hablar desde mi perspectiva”, respondió.
Manzanares también negó sentir miedo y se refirió al sufrimiento que, según expresó, arrastra desde hace tiempo. “¿Miedo? No, al contrario”, contestó. Luego agregó: “Pero la cruz yo la vengo llevando hace rato”.
El contador integra la nómina de acusados junto con empresarios, administradores y otros profesionales a quienes se les atribuyen distintos grados de participación en las operaciones investigadas.
El debate se desarrolla en la Sala AMIA de Comodoro Py, ante los jueces José Antonio Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni. Según la acusación, las sociedades hoteleras e inmobiliarias de la familia Kirchner fueron utilizadas para canalizar fondos de origen ilícito hacia su patrimonio.
En el tramo de Los Sauces, Cristina Kirchner está acusada de haber encabezado una asociación ilícita y de lavado de activos. A Máximo se le atribuye el rol de organizador de esa asociación, además del lavado de dinero. En Hotesur, ambos enfrentan principalmente una imputación por lavado, sin reiterar la acusación de asociación ilícita para evitar un doble juzgamiento por el mismo hecho.
Una de las operaciones bajo análisis corresponde a los pagos de Valle Mitre, una firma vinculada a Báez. De acuerdo con la acusación, esa empresa abonó más de $28 millones entre 2008 y 2015 a Hotesur por habitaciones y servicios de los hoteles Alto Calafate y Las Dunas que, para los fiscales, no se correspondían con un uso real.
Entre los acusados también se encuentran Martín Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. En el caso de los titulares del Grupo Indalo, las imputaciones se vinculan principalmente con los pagos realizados a Los Sauces a través de sus sociedades. Florencia Kirchner quedó fuera del proceso, tras un sobreseimiento firme.
Los dos expedientes llegan a un debate unificado después de que la Cámara Federal de Casación Penal revocara el martes la decisión de juzgarlos por separado. Los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña aceptaron los recursos de la fiscalía y de la Unidad de Información Financiera, mientras que Alejandro Slokar votó en disidencia.
Para evitar otra postergación, el tribunal autorizó a los imputados a participar por videoconferencia durante la lectura de los requerimientos de elevación a juicio. La habilitación se limita a esa instancia: las próximas audiencias serán presenciales y los abogados defensores deben asistir a la sala desde el inicio.
