El Banco Central (BCRA) comenzó noviembre sin poder incorporar divisas a sus reservas a través del mercado oficial de cambios. Este martes 3 de noviembre completó su segunda jornada consecutiva sin compras y profundizó una dinámica que ya había comenzado a manifestarse durante los últimos días de octubre. Según informó Ámbito, la autoridad monetaria no compró dólares en cinco de las últimas siete ruedas cambiarias, una señal de las dificultades para sostener el proceso de acumulación de reservas.
La situación contrasta con el desempeño de octubre, cuando el organismo consiguió comprar u$s1.395 millones, casi el triple de los u$s474 millones que había adquirido durante septiembre. Sin embargo, el cambio de tendencia de los últimos días refleja una mayor presión de la demanda privada de divisas y una menor disponibilidad de dólares para que el Central pueda intervenir con saldo comprador.
En paralelo, las reservas internacionales brutas registraron una caída de u$s148 millones durante la última jornada y finalizaron en u$s50.293 millones. El retroceso se explicó, en buena medida, por factores de valuación de los activos que integran el stock y no exclusivamente por operaciones del mercado cambiario.
Uno de los principales factores fue la caída del oro, que retrocedió alrededor de 1% y tuvo un impacto negativo estimado en u$s75 millones sobre las reservas. También incidieron los movimientos de las principales monedas internacionales frente al dólar, entre ellas el yuan y el yen. Cabe aclarar que el lunes, pese a que el BCRA tampoco había comprado divisas, las reservas habían aumentado u$s879 millones. Por lo tanto, la baja de este martes no representa una disminución acumulada de u$s148 millones desde el comienzo del mes, sino un retroceso diario.
La principal dificultad para la autoridad monetaria estuvo en el comportamiento del mercado cambiario. Durante las últimas ruedas, la demanda de cobertura ganó terreno frente a la oferta disponible, en un escenario de mayor incertidumbre y búsqueda de protección frente a posibles movimientos del tipo de cambio. Esta dinámica se intensificó durante la última semana de octubre, en medio de la volatilidad regional y los vencimientos de instrumentos vinculados al dólar.
Este martes, el volumen operado en el segmento de contado alcanzó los u$s472,3 millones, por encima de los u$s381,3 millones negociados el lunes. Sin embargo, el mayor movimiento de operaciones no se tradujo en un excedente de divisas que permitiera al BCRA comprar dólares. Por el contrario, la presión compradora terminó imponiéndose y dejó a la entidad sin margen para sumar reservas mediante sus intervenciones en el mercado oficial.
En ese contexto, el dólar mayorista avanzó $5,50 y cerró a $1.551, con un incremento acumulado de $17 durante las dos primeras ruedas de noviembre. La suba estuvo acompañada por una mayor demanda de cobertura en el mercado de futuros, donde se negociaron u$s1.039 millones y los contratos registraron incrementos en buena parte de la curva.
En los mercados financieros, el comportamiento fue dispar: el contado con liquidación avanzó 0,30%, hasta los $1.658,16, mientras que el dólar MEP retrocedió 0,32%, a $1.560,24. El blue, por su parte, permaneció estable en $1.565. Así, el comienzo de noviembre encuentra al Banco Central frente al desafío de recuperar el saldo comprador, en un mercado donde la demanda privada de dólares volvió a condicionar la posibilidad de acumular divisas.
