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Los empresarios confían, pero ven una etapa complicada en estos momentos

Si bien hay sectores ganadores y perdedores del modelo, la confianza del sector empresario se sostiene. Muestra de ello son los datos que difundió la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba que da cuenta de una caída de la producción en el 40% de las empresas, la confianza sobre la situación futura de la economía a nivel país es positiva para el 55,5% de los encuestados. Además, marcan que las condiciones para invertir no están dadas.

El estudio, elaborado por el Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica, reflejó que la caída en la producción fue superior a la pérdida de empleo, el ajuste se dio a través de la rentabilidad. El 55,5% de las empresas encuestadas informó que tuvieron una caída en la rentabilidad en el último año.

El porcentaje de industriales metalúrgicos que esperan una recuperación de la producción se redujo en la comparación interanual, pasando del 47,8% al 40,3%, mientras que aumentó la cantidad de empresas que esperan que la producción se reduzca (del 18,9% al 31,9%).

Ni de casualidad. Roll over del 144% en la licitación significa que el tesoro se endeudó por alrededor de u$s 1.400 millones. Quién va a pagar toda esa deuda (que además tiene plazos menores a un año)

Esta expectativa también se tradujo en proyecciones de menor crecimiento para la economía. La cantidad de empresas que esperan que a la actividad en general le vaya mejor pasó del 67,8% el año pasado al 43,1% este año, mientras que aumentó la cantidad de empresas que esperan que la economía tengo menor crecimiento, pero gran parte de la migración la captaron las empresas que esperan que se mantenga igual.

Los industriales metalúrgicos cordobeses evalúan positivamente la gestión económica nacional (47,2% de evaluación positiva contra un 9,7% que la juzga como mala), coinciden en una valoración negativa de la política industrial, con un 26,4% de consideración como mala o muy mala.

Durante la exposición, consideraron que hay condiciones previas necesarias para que se active la inversión, como el Gobierno espera.

Gastón Urcera, economista y director del centro de estudios, consideró que no están dadas las condiciones para que invierta la industria y de hecho, están dadas para “desinvertir”.

“Si cambia la estructura de la economía que favorece a otros sectores, no a la industria metalúrgica en particular, tiene que ver con una estrategia de política nacional. En ese contexto tenemos que trabajar para garantizar la competitividad industrial, ir a fondo con todas las reformas que reduzcan costos de procesos productivos que no afecten derechos de trabajadores. Y que garanticemos que cuando se discuta la reforma tributaria, los temas que identificamos estén puestos”, planteó Urcera.

Ramón Ramirez, vicepresidente de CIMCC y del rubro autopartista, planteó que el Gobierno nacional hace reformas, pero los sectores de la provincia no están incluidos. “En autopartismo necesitamos resolver ciertos temas fundamentales para garantizar la competencia con socios comerciales, sobre todo con Brasil, con quien estamos un 35% más caros”.

Entre los asistentes hicieron un punto adicional al respecto. Por cada inversión que recibe Argentina en el rubro autopartista, en inversión de hacen catorce, cuando históricamente esa diferencia era de 5 a 1.

En maquinaria agrícola agregaron que registraron una caída de la facturación del 12% y de las exportaciones del 15%. “Se prepararon máquinas con una expectativa de dos años por la cosecha, pero no se vio reflejado ya sea por falta de crédito u otros. En agropartes es peor, tuvimos caídas del 27% interanual y somos un 30% más caro que en Brasil. Hay que absorber el stock que hemos producido, o sea que las expectativas de inversión no son buenas”, dijo Gustavo del Boca, vocal de CIMCC.

En este sentido, presentaron una serie de prioridades que deberían tener presente próximas reformas si aspiran a una recuperación de la producción. En el frente impositivo, está como prioridad principal la revisión de impuestos sobre la energía, tasas municipales en cadenas de proveedores y en la industria, seguido por la baja de ingresos brutos, la resolución sobre los saldos técnicos de IVA y la baja del impuesto a los débitos y créditos.

En el frente laboral, esperan avances en la renovación de los convenios colectivos de trabajo, en particular el de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), revisar las licencias por enfermedad, la cantidad de delegados gremiales, las indemnizaciones por incapacidad, los despidos indirectos y por último la reglamentación de los procedimientos preventivos de crisis.

Para mejorar la competitividad, destacaron la necesidad de mejorar la infraestructura energética, el acceso al crédito, la carga tributaria, la competencia con las importaciones, la infraestructura vial y la normativa laboral.