El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, habló este lunes sobre su futuro electoral, la crisis de Medio Oriente y el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en el precio del petróleo. Además, se refirió a cómo se planta YPF de cara a los efectos de la guerra.
En cuanto al tramo político, Main cerró la puerta a cualquier proyecto electoral propio. Consultado por Luis Novaresio en A24 sobre una eventual candidatura presidencial, aseguró tajante: «Yo no pienso en nada, no nací para la política, yo nací para hacer esto».
El grueso de la entrevista, sin embargo, giró en torno al impacto local de la crisis en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz. Marín planteó un balance de dos caras: el salto del precio internacional del crudo resulta favorable para las cuentas del Estado y para las empresas del sector, pero castiga al consumidor final.
«A la gente de a pie, no, porque la nafta le sale más cara», sintetizó, y agregó que ese encarecimiento obliga a los hogares a privarse de otros consumos para sostener el gasto en combustible.
Ante ese escenario, la petrolera de mayoría estatal optó por no volcar la suba internacional al surtidor. Marín explicó que la decisión buscó evitar un desajuste mayor: «No romper el mercado. ¿Para qué lo íbamos a hacer? Entonces decimos, mira, mantenemos un buffer, entonces yo te mantengo el precio». El mecanismo funcionó como un amortiguador entre la cotización externa y el valor local, en un contexto donde el barril trepó con fuerza durante las semanas más críticas del conflicto.
