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El BCRA vendió u$s100 millones para contener el dólar

El Banco Central (BCRA) cortó este lunes 26 de octubre una racha de 19 ruedas consecutivas comprando dólares en el mercado oficial. Por primera vez en casi un mes, la autoridad monetaria no adquirió divisas. Fue en un contexto de mayor demanda de divisas, en una jornada marcada por la tensión en los mercados tras el triunfo en Brasil de Lula da Silva.

La interrupción respondió a que la demanda de cobertura y los pagos al exterior absorbieron la oferta disponible, reduciendo el excedente que durante las semanas previas había permitido al BCRA sostener un ritmo elevado de compras.

De hecho, según advirtieron distintos economistas, el Tesoro debió vender u$s100 millones para evitar un salto del dólar ante una mayor demanda en el mercado.

«Hoy el BCRA no compró dólares y el Tesoro vendió u$s100 millones para suavizar la suba del billete (0.75%)», señaló por caso el analista Christian Buteler.

«Con las ventas por u$s100 millones de hoy y de no mediar operaciones adicionales, los depósitos en dólares del Tesoro en el BCRA se ubicarían en u$s825 millones», agregó el economista Federico García Martínez.

Como el BCRA no compró divisas este lunes,el saldo positivo de octubre permaneció en u$s1.252 millones. Las compras acumuladas durante 2026 se mantuvieron en u$s15.820 millones.

La actividad cambiaria registró un fuerte incremento. En el segmento de contado se negociaron u$s735,2 millones, el volumen más elevado del mes.

Sin embargo, el ingreso de divisas no alcanzó. Los pedidos de cobertura ganaron intensidad y barrieron con la oferta disponible.

Durante las semanas anteriores, el BCRA había sostenido un ritmo elevado de compras gracias a un excedente constante. Esa dinámica se quebró este lunes.

A pesar de la ausencia de intervención oficial, las reservas internacionales brutas aumentaron u$s278 millones y cerraron en u$s50.481 millones.

Según explicaron fuentes oficiales, la mejora respondió a factores de valuación favorables. También hubo un pequeño desembolso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El oro avanzó 0,50% y aportó aproximadamente u$s25 millones. En cambio, el índice dólar subió 0,18%, acompañado por una depreciación del euro de 0,20%, de la libra de 0,18% y del yen de 0,40%. El yuan permaneció estable.

La recuperación del stock bruto no necesariamente implica una mejora equivalente en la capacidad del BCRA para absorber divisas del sector privado. Especialmente cuando la demanda de cobertura comienza a ganar protagonismo.

La mayor demanda de divisas impulsó al dólar mayorista, que avanzó $11,50 y cerró en $1.541, su nivel más alto hasta la fecha.

Fue el mayor aumento diario desde el 24 de agosto. La cotización profundizó la recuperación iniciada durante la semana anterior, cuando había acumulado seis subas consecutivas.

El movimiento se produjo desde las primeras operaciones. El mayorista encontró un mínimo de $1.539 durante la mañana, ya $9,50 por encima del cierre del viernes.

La demanda de cobertura y los pagos al exterior continuaron intensificándose. Posteriormente, los precios alcanzaron un máximo de $1.542 y terminaron apenas por debajo de ese nivel.

La presión se extendió al mercado de futuros, donde se negociaron u$s2.140 millones, más del doble del volumen operado en contado.

La curva avanzó 0,71% en promedio. Los incrementos fueron de 0,62% para octubre, 0,64% para noviembre y 0,66% para diciembre.

Las tasas implícitas se ubicaron en 1,73% mensual para octubre y 1,78% para noviembre.

Parte de esa demanda respondió al cierre de posiciones con vencimiento a fines de octubre. También influyeron los ajustes de instrumentos vinculados con el dólar.

A los factores habituales de fin de mes se sumó la reacción de los mercados brasileños. La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva provocó una fuerte depreciación del real y una corrección de los activos financieros del país vecino.

La caída de la moneda brasileña incorporó una fuente adicional de incertidumbre para Argentina, tanto por sus posibles efectos sobre los flujos financieros regionales como por sus consecuencias para la competitividad comercial.

Todavía no es posible determinar cuánto de la suba del dólar argentino respondió directamente al resultado electoral. Y cuánto obedeció a la demanda de cobertura propia del mercado local.