El primer encuentro tuvo la luz encandilada de las tardes del norte y el pulso acelerado de las segundas oportunidades. Cuando Dolores (64) le abrió la puerta de su casa a Pichón (38), a él se le iluminaron los ojos de una manera que ella no va a olvidar jamás. “Era como que la hubiera visto a Luciana […]
